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21 abr 2026

El Destripador de Gainesville: El Horror Real que Inspiró el Miedo Moderno.

A finales del verano de 1990, la tranquila ciudad universitaria de Gainesville, en Florida, se convirtió en el escenario de una serie de crímenes brutales que paralizaron a toda una comunidad. El responsable fue Danny Rolling, conocido desde entonces como “El Destripador de Gainesville”.

Una ola de terror en una ciudad universitaria

Gainesville era, en aquel momento, una ciudad relativamente apacible, marcada por la presencia de la Universidad de Florida. Todo cambió entre el 24 y el 27 de agosto de 1990, cuando cinco estudiantes fueron asesinados en sus propios apartamentos.

Las víctimas fueron:

  • Sonja Larson

  • Christina Powell

  • Christa Hoyt

  • Tracy Paules

  • Manuel Taboada

Los crímenes no solo fueron impactantes por su violencia, sino por la forma en que fueron ejecutados. Rolling irrumpía en los apartamentos durante la noche, acechaba a sus víctimas y cometía asesinatos con un nivel de sadismo que conmocionó incluso a investigadores experimentados.

Modus operandi: más que asesinatos

Lo que distinguió estos crímenes fue el componente psicológico y ritualista. Rolling no solo mataba; manipulaba las escenas para generar un impacto aún mayor:

  • Posicionaba los cuerpos de forma deliberada

  • En algunos casos, desfiguraba a las víctimas

  • Dejaba las escenas organizadas para maximizar el horror al ser descubiertas

Este comportamiento sugiere un fuerte componente de control, teatralidad y necesidad de notoriedad, características que se estudian frecuentemente en perfiles de asesinos en serie.

La captura del asesino

Curiosamente, Danny Rolling no fue detenido inicialmente por los asesinatos, sino por un robo. A partir de ahí, las pruebas forenses —incluyendo coincidencias dentales y evidencias físicas— lo vincularon directamente con los crímenes de Gainesville.

Durante el juicio, Rolling confesó los asesinatos y ofreció detalles escalofriantes. También se descubrió que había cometido otros crímenes anteriormente en Luisiana.

Fue condenado a muerte y ejecutado en 2006.

Impacto cultural: del crimen al cine

El caso del Destripador de Gainesville tuvo un impacto profundo en la cultura popular. Se considera una de las principales inspiraciones para la creación de la película Scream, dirigida por Wes Craven.

El paralelismo es claro:

  • Jóvenes asesinados en entornos cotidianos

  • Un asesino metódico y obsesivo

  • El uso del miedo como herramienta narrativa

Este caso marcó un punto de inflexión en cómo los medios retratan el horror “realista”, donde el peligro no proviene de lo sobrenatural, sino de lo humano.

El caso del Destripador de Gainesville no es solo una historia de crimen, sino un recordatorio de cómo la violencia puede irrumpir incluso en los lugares más seguros. También evidencia el poder de los medios y la cultura para transformar tragedias reales en narrativas que siguen impactando décadas después.

Detrás del mito y la inspiración cinematográfica, hay una realidad mucho más oscura: vidas truncadas y una comunidad que nunca volvió a ser la misma.


15 jun 2024

Jeffrey Dahmer.

 

Jeffrey Dahmer, también conocido como el "Caníbal de Milwaukee" o el "Monstruo de Milwaukee", fue un asesino en serie estadounidense que cometió horribles crímenes entre 1978 y 1991. Es uno de los criminales más infames de la historia reciente debido a la naturaleza particularmente espantosa de sus crímenes.

Antecedentes y Primeros Años

Nacimiento y Niñez: Jeffrey Lionel Dahmer nació el 21 de mayo de 1960 en Milwaukee, Wisconsin. Desde temprana edad, Dahmer mostró signos de comportamiento antisocial y un interés mórbido por la disección de animales.

Adolescencia: Durante su adolescencia, Dahmer comenzó a desarrollar fantasías violentas y sexuales que involucraban a hombres. Su consumo de alcohol y aislamiento social también aumentaron durante este periodo.

Crímenes

Primera Víctima: Dahmer cometió su primer asesinato en 1978, a los 18 años, cuando mató a Steven Hicks, un joven al que recogió mientras hacía autostop.

Patrón de Crimen: Su modus operandi a menudo involucraba atraer a hombres jóvenes, a menudo de comunidades marginadas, a su casa con la promesa de dinero o alcohol, drogarlos y luego estrangularlos. Posteriormente, Dahmer desmembraba los cuerpos y a veces conservaba partes de estos como recuerdos. También se involucró en actos de necrofilia y canibalismo.

Escalada y Captura: Dahmer continuó matando intermitentemente hasta su captura en 1991. Fue arrestado después de que Tracy Edwards, una de sus víctimas potenciales, lograra escapar y alertara a la policía. Cuando la policía registró el apartamento de Dahmer, encontraron fotografías de cuerpos desmembrados y restos humanos, lo que llevó a su arresto y posterior confesión.

Juicio y Condena

Confesión: Dahmer confesó haber asesinado a 17 hombres y adolescentes. Sus crímenes incluyeron no solo asesinatos, sino también violación, desmembramiento, necrofilia y canibalismo. Juicio: En 1992, Dahmer fue juzgado y declarado culpable de 15 de los 17 asesinatos, y fue sentenciado a 15 cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional. Muerte: Dahmer fue asesinado en prisión en 1994 por un compañero recluso llamado Christopher Scarver.

Impacto y Legado

Impacto en la Sociedad: Los crímenes de Dahmer tuvieron un impacto profundo en la sociedad estadounidense, generando un extenso debate sobre la psicopatía, la criminalidad y la falla de las instituciones para detener a individuos como él antes de que cometieran actos atroces.

Cultura Popular: La historia de Dahmer ha sido objeto de numerosos libros, películas, documentales y series, reflejando tanto el horror como el morbo que sus crímenes inspiran.

La historia de Jeffrey Dahmer sigue siendo un recordatorio de las profundidades de la depravación humana y la importancia de la vigilancia y la intervención temprana en la prevención de crímenes atroces.

29 abr 2019

Jane Toppan.

Nacida en Boston en 1854 (su nombre original era Nora Kelly), su madre murió cuando era aún una niña pequeña y su padre, un sastre, fue internado en un hospital psiquiátrico por tratar de coser los párpados de Nora. Pasó un breve tiempo en un orfanato y después se fue a vivir con la familia Toppan, quienes le cambiaron el nombre a Jane aunque jamás la adoptaron formalmente. Creció resentida con su madre adoptiva, quien era abusiva con ella y odiaba a su hermanastra Elizabeth, la consentida de la familia. A pesar de esto, llevó una vida más o menos normal hasta que, siendo una mujer joven, fue abandonada por su prometido, lo que le produjo una crisis nerviosa tras la cual trató infructuosamente de cometer suicidio.

En 1885 entró a la escuela de enfermería donde solía obtener excelentes notas, aunque algunos se sorprendieron por su excesivo interés en las autopsias. También comenzó a experimentar con los efectos de la morfina y de la atropina en los pacientes e, incluso, fue recomendada para trabajar en el prestigioso Massachusetts General Hospital. Eventualmente, fue dada de baja después de que dos pacientes murieron misteriosamente mientras se encontraban bajo su cuidado aunque otras fuentes mencionan que fueron varias docenas.

Tras este breve traspié, comenzó a trabajar como enfermera privada con cierto éxito, a pesar de algunas quejas de sus empleadores por pequeños robos. Aún así, era considerada una enfermera tierna y sensible quien regularmente se hacía cargo de los ancianos enfermos de las familias acomodadas de Boston. Sin embargo, demasiados pacientes morían bajo sus cuidados cuando les administraba sus “pócimas especiales”. A lo largo de dos décadas Jane acumuló un número incontable de víctimas que sucumbieron a sus mortíferos cocteles de morfina. Se dice que fueron 31 muertes, pero en realidad el número pudo haber sido mucho mayor.

Jane no solamente mataba pacientes. En 1895 mató a sus caseros y en 1899 a su hermanastra Elizabeth, a quien le administró una dosis letal de estricnina la cual, como se sabe, produce una muerte espantosa, con terribles dolores y convulsiones.

En 1901, Toppan se hizo cargo de el anciano Alden Davis y se instaló en su casa. Mató a la esposa y a Alden Davis, así como a dos de sus hijas. Luego regresó a su ciudad natal y comenzó a cortejar al viudo de su hermanastra (a quien Jane había matado) y asesino a la hermana de éste. Luego envenenó a su pretendido para poder hacerse cargo de él y devolverle la salud. Incluso, se envenenó a sí misma con el objeto de provocar la lástima de el pobre hombre. Sin embargo, el engaño no funcionó y fue expulsada de la casa.

Para entonces, las sospechas en torno a esta mujer habían crecido considerablemente y los sobrevivientes de la familia Davis pidieron un examen toxicológico de la hija menor del difunto Alden Davis. El examen, como es lógico suponer, demostró que ésta había muerto de una dosis letal de atropina y morfina.

Finalmente, Jane Toppan fue arrestada el 29 de Octubre de 1901.

Estando bajo custodia, Jane confesó haber cometido 31 asesinatos aunque se piensa que un número más realista sería entre 70 y 100. En el juicio, llevado a cabo en 1902, los médicos declararon que Jane Toppan había nacido con una “débil condición mental”. Estando en la corte, Jane dijo: “Esa es mi ambición. Matar más gente (más gente indefensa) que cualquier otro hombre o mujer que haya existido jamás”.

A pesar de todo esto, fue hallada no culpable por razón de insania (locura) y fue enviada al asilo de Tauton, en Massachusetts en donde pasó el resto de su vida hasta que murió, en Agosto de 1938 a la edad de 84 años.

Aunque los trabajadores del hospital la recuerdan como una anciana callada y tranquila, aún tenía fantasías homicidas. Algunas de las cuidadoras recuerdan haberla oído decir: “Traiga algo de morfina, querida, y vayamos al pabellón. Usted y yo nos divertiremos muchísimo viéndolos morir”


16 feb 2019

El Ángel de la muerte.

Gran Bretaña.- El hospital Grantham y Kesteven en Lincolnshire, fue escenario de cinco crímenes que estremecieron a Inglaterra. En 1991, Beverly Allitt, una enfermera de 24 años, asesinó a cinco niños y causó daños corporales en otros más.

Beverly, mejor conocida como "El Ángel de la muerte", es una de las asesinas más conocidas en Gran Bretaña. Allitt mató sin piedad a los cinco pequeños en un período de 59 días entre febrero y abril.

"El Ángel de la muerte", tenía planeado acabar con la vida de once pequeños más antes de ser capturada in fraganti. La joven causó daños graves en estos, mientras estaban a su cuidado.

Allitt era enfermera pediátrica, trabajaba en un hospital de Lincolnshire. Se encargada de cuidar y bridar atención a los menores. Berverly, era un Ángel convertido en “demonio”, que sin ningún motivo aparente, se deshacía de los pequeños que solo buscaban recuperarse y recibir amor de Beverly, quien detrás de ese uniforme era un “monstruo.”

Beverly no se tentaba el corazón y acababa con sus víctimas inyectándoles insulina o potasio para
provocarles paros cardíacos. Otra manera que empleaba para deshacerse de los menores, era sofocándolos.

El "Ángel de la muerte”, cometió su primer crimen en 1991. Un pequeño de siete meses llamado Liam Taylor, fue su primer víctima. Su segunda víctima fue Timoteo Hardwick, un niño de 11 años de edad con parálisis cerebral. En ambos decesos, no se despertaron sospechas y el "Ángel de la muerte”, siguió cometiendo más crímenes y ejerciendo su violencia sin control hasta que fue capturada in fraganti.

El personal médico comenzó a sospechar por los constantes paros cardiacos que se registraban en la sala de niños por lo que decidieron llamar a las autoridades para que comenzaran una investigación.

Beverly Allitt, era la única enfermera que tenía acceso a los medicamentos controlados. Se descubrió que era la única enfermera en servicio cuando se presentaban los paros cardíacos.

En 1993, la enfermera fue declarada culpable y condenada a cadena perpetua por el Tribunal de Nottingham.

2 feb 2019

Rosemary West.

Rosemary Pauline West (nacida Letts el 29 de noviembre de 1953 en Bishops Cleeve, Inglaterra) es una asesina en serie británica que, junto a su esposo Fred West, perpetró una serie de crímenes que conmocionaron al Reino Unido en las décadas de 1970 y 1980. Actualmente, cumple cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional en la prisión de HMP Bronzefield, en Ashford, Middlesex.

Historia criminal

Rose conoció a Fred West en 1969, cuando ella tenía 15 años y él 28. Se casaron en 1972 y se instalaron en el número 25 de Cromwell Street, Gloucester, una vivienda que más tarde sería conocida como la "casa de los horrores". Allí, la pareja cometió múltiples asesinatos, secuestrando, violando, torturando y matando al menos a 12 jóvenes mujeres, incluidas algunas de sus propias hijas.

Entre las víctimas se encuentran Charmaine, la hijastra de Rose, asesinada en 1971, y Heather, su hija biológica, asesinada en 1987. Los crímenes se caracterizaron por una violencia extrema y abusos sexuales continuados. Muchas de las víctimas fueron enterradas en el jardín o en el sótano de la vivienda.

Arresto y condena

La investigación policial comenzó en 1992, tras denuncias de abuso por parte de una de las hijas de la pareja. En 1994, la policía descubrió restos humanos en la propiedad, lo que llevó al arresto de Fred y Rose. Fred se suicidó en prisión en 1995, antes de ser juzgado. Ese mismo año, Rose fue condenada por 10 asesinatos y sentenciada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

En la cultura popular

El caso de los West ha sido objeto de numerosos documentales y dramatizaciones. Recientemente, Netflix estrenó la docuserie Fred & Rose West: Una historia de terror británica, que incluye material inédito y testimonios de personas cercanas al caso .



21 ene 2019

Juana Dayanara Barraza Samperio.

Juana Dayanara Barraza Samperio (n. 27 de diciembre de 1957) es una deportista de lucha libre y asesina en serie mexicana, conocida popularmente como La Mataviejitas. Cometió entre 42 y 48 homicidios a mujeres de edad avanzada en el área metropolitana de la Ciudad de México desde los años 90 hasta principios del año 2006, por los que fue sentenciada a 759 años de prisión.

Juana Barraza Samperio nació a las 8:30 horas, el viernes 27 de diciembre de 1957 en el municipio de Epazoyucan, Hidalgo, México. Sus padres fueron Trinidad Barraza Ávila y Justa Samperio, quienes nunca se casaron, viviendo en unión libre por cuatro o cinco años. Su madre era una alcohólica, quien, en una reunión con otras personas, accedió a que un hombre tuviera acceso carnal con la menor a cambio de tres cervezas, quedando embarazada de él. Tuvo en total cuatro hijos. El mayor, José Enrique Lugo Barraza, fue asesinado por una pandilla en plena calle, a los veinticuatro años de edad.

Con conocimientos de enfermería y supuesta adoradora de la Santa Muerte, Barraza se dedicó también en algunas ocasiones a la lucha libre (bajo el seudónimo de "La Dama del Silencio") o a la venta de palomitas de maíz afuera de la arena de
lucha.
Barraza se ha transformado en uno de los casos más interesantes dentro de la historia criminal en México, ya que durante muchos años se mantuvo la comisión de sus crímenes sin ser capturada, y por la semejanza de su modus operandi con el de famosos asesinos en serie de otros países, como Thierry Paulin.

El primer asesinato atribuido a la Mataviejitas fue cometido a fines de los años 90, aun cuando la serie de asesinatos comenzó presuntamente el 17 de noviembre de 2003. Se ha estimado que el número total de sus víctimas es de entre 42 y 48.

El 31 de marzo del 2008, el juez 67 de lo penal, con sede en Santa Martha Acatiltla le dictó sentencia de 759 años y 17 días de prisión por 17 homicidios y 12 robos cometidos en agravio de personas de edad avanzada.

11 oct 2018

Cayetano Santos Godino.

Cayetano Santos Godino (Buenos Aires; 31 de octubre de 1896 – penal de Ushuaia; 15 de noviembre de 1944), más conocido por su apodo El Petiso Orejudo, fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas de la historia argentina, ya que a principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.

Los Godino llegaron a Buenos Aires desde Italia. Fiore y Lucía eligieron desembarcar en 1884 en el puerto de la Perla de Sudamérica con todas sus esperanzas depositadas en la nueva tierra. La pareja era originaria del pueblo de Roma, en la provincia calabresa de Cosenza.

Fiore fue responsable de la formación de quien se convertiría en el primer asesino en serie de la historia policial argentina. Alcohólico y golpeador, había contraído sífilis tiempo antes del nacimiento de Cayetano. El niño vino al mundo con graves problemas de salud. De hecho, durante sus primeros años de vida estuvo varias veces al borde de la muerte a causa de una enteritis. Durante toda su niñez Cayetano fue víctima de fuertes golpes y maltratos realizados por su padre.

No fue el único hijo de aquella pareja de italianos pobres que sufriría graves enfermedades. Su hermano Antonio era epiléptico y, además, siguiendo el mal ejemplo de su padre, se convirtió en un bebedor irrecuperable. Más tarde este se sumaría a Fiore en los castigos aplicados sobre su hermano menor.

La niñez de Cayetano Godino transcurrió en la calle, vagando. A partir de los cinco años concurrió a varias escuelas, de donde siempre fue expulsado por su falta de interés en los estudios y su comportamiento rebelde. El escenario de sus correrías y carrera criminal serían los terrenos baldíos y conventillos de los barrios de Almagro y Parque Patricios, por entonces todavía al borde de la pampa. Era una zona de quintas de descanso. Pero también era un arrabal poblado por paisanos y extranjeros.
Compartí la información confiable y la opinión de los especialistas más prestigiosos con este link: El Petiso Orejudo: la historia real detrás del mito que causó terror a principios del siglo XX

12 abr 2018

Jack Unterweger.

Jack Unterweger nació en Austria en 1950 y pasó gran parte de su adolescencia y juventud en prisión por varios delitos menores. A los 24 años, sin embargo, cometió un brutal y violento asesinato, estrangulando a una prostituta con su propio sostén.

Debido a esto fue condenado a cadena perpetua en Austria, pero cuando estaba en prisión sacó a relucir un talento oculto: el de escribir. Publicó varios libros de cuentos y de poemas que llamaron la atención del ambiente cultural austríaco, e incluso escribió su autobiografía, que fue adaptada en una película para la televisión.

Muchos austríacos, seducidos por su talento para la escritura, comenzaron una campaña para que Unterweger sea liberado, creyendo que ya estaba rehabilitado y que era un gran artista. La campaña fue un éxito, fue liberado luego de apenas 15 años en prisión por homicidio y fue exhibido como un ejemplo de la rehabilitación en la cárcel.

Tras su salida, su presencia mediática siguió creciendo y pasó a oficiar como anfitrión de programas de televisión y discutir la rehabilitación públicamente, como si fuera un intelectual más, pero sus impulsos homicidas no se habían extinguido.

En el primer año de su salida asesinó a otras 6 prostitutas utilizando el mismo método de estrangulación con sostén. Antes de que esto saliera a la luz, Unterweger viajó a Los Ángeles para escribir un artículo sobre la prostitución para una revista austríaca y asesinó a 3 más de ellas.
Finalmente, en Austria se conocieron sus últimos crímenes y se lanzó una orden de captura internacional, por lo que el delincuente se convirtió en fugitivo (período que aprovechó para tratar de convencer a los medios austríacos de su inocencia) y fue perseguido por la policía a través de Europa, Canadá y EE. UU., donde fue arrestado finalmente en 1992.

En 1994, Unterweger fue sentenciado a cadena perpetua, y la misma noche de su sentencia, se colgó en su celda, utilizando cordones anudados de la misma manera que utilizaba para asesinar prostitutas.


21 sept 2016

Beth, la niña psicópata.

Esta historia trata de una niña que perdió a su madre cuando solo contaba un año de edad. Ella y su hermano quedaron bajo la tutela de su padre biológico, el cual abusó sexualmente de los dos menores. Por suerte, los abusos fueron detectados por médicos y los niños fueron acogidos por una asistente social seis meses después.

Por suerte para Beth y para su hermano pequeño Jonathan, ambos fueron adoptados por una pareja cristiana llena de ilusión por ser padres pero que no podían concebir. Todo parecía ir bien hasta que Beth empezó a manifestar que tenía pesadillas muy extrañas, y estos se dieron cuenta de que algo no marchaba bien.

Las pesadillas de la pequeña trataban sobre un hombre que se “caía encima suyo y la hería con una parte de él”. En adición, Beth manifestaba conductas violentas hacia su hermano, sus padres y animales (a los cuales llegó a matar). Además de ira, también encontraron que Beth manifestaba conductas sexuales inadecuadas: la niña se masturbaba públicamente y de manera excesiva, llegando a producirse sangrado.

Estos hechos hicieron considerar a los padres la posibilidad de acudir a un psicólogo. Precisamente en el transcurso del diagnóstico y la terapia psicológica a Beth se graba el vídeo que ha recorrido el mundo: una entrevista a Beth realizada por el Dr. Ken Magid, un psicólogo clínico especialista en el tratamiento de niños víctimas de severos abusos sexuales. Lo que descubrió este psicólogo sobre las causas y los efectos del abuso sexual es objeto de estudio en todas las facultades de psicología.

Beth admitió, en sus conversaciones con el Dr Ken y con total frialdad, haber maltratado a su hermano desde siempre, dándole cabezazos contra el suelo, clavándole alfileres en todo el cuerpo y en sus partes intimas, estirando y pateando sus genitales... Incluso llegó a explicar que una vez lo intentó matar, y solamente paró debido a que sus padres la descubrieron. Admitió que también había pensado seriamente en matar a sus padres en varias ocasiones y que maltrataba a sus mascotas habitualmente. No contenta solo con eso, llegó a matar a varios animales que merodeaban por el patio de su casa.
Ante todos estos hechos que ella misma iba relatando, Beth reconoció no sentir ningún tipo de remordimiento ni culpa, su tono de voz ante todas sus declaraciones era frío y calmado, como si estuviese explicando cualquier anécdota trivial. Preguntada sobre el motivo por el cual actuaba de esta forma, respondía que quería hacer sentir todo lo que ella sintió en el pasado durante los abusos de su padre. Asimismo, ante todas las preguntas del doctor referidas a si ella era conciente de que estos actos producirían sufrimiento en la otra persona, admitió con serenidad que sí, que era eso, precisamente, lo que ella desea.

28 oct 2015

Asesino del Torso.

El asesino de los torsos de Cleveland fue un asesino en serie no identificado que mató y desmembró al menos a doce víctimas, cuyos cadáveres dejó en la zona de Cleveland, Ohio, en los años 1930.

Hay doce víctimas oficialmente atribuidas al asesino de los torsos, pero investigaciones recientes muestra que podrían ser más. Los asesinatos oficiales fueron cometidos entre 1935 y 1938, pero algunos, incluido Peter Merylo, agente de la policía de Cleveland, creen que pudieran ser más de cuarenta víctimas entre los años 1920 y 1950 en la área que incorpora Cleveland, Pittsburgh y Youngstown (Ohio). Dos candidatos fuertes para adición a la lista son una víctima no identificada apodada la «señora del lago», que fue encontrada el 5 de septiembre de 1934, y Robert Robertson, descubierto el 22 de julio de 1950.

Las víctimas eran de ordinario vagabundos cuyas identidades nunca se determinaron, aunque hubo algunas excepciones (la segunda, tercera y octava víctimas fueron identificadas respectivamente como Edward W. Andrassy, Florence Polillo y quizá Rose Wallace). Todas las víctimas, hombres y mujeres, parecían pertenecer a las clases sociales bajas y eran, por esto, presas fáciles en Cleveland en el tiempo de la Gran Depresión. Muchos eran conocidos como trabajadores pobres (working poor) que vivían en barrios pobres como el Flats.
El asesino de los torsos decapitó siempre y frecuentemente desmembró a sus víctimas, a veces cortando también el torso por la mitad. En muchos casos la causa de muerte había sido la decapitación misma. Muchos de los hombres asesinados habían sido emasculados, y los cuerpos de algunas víctimas mostraban los signos de tratamiento químico. Durante el tiempo de los homicidios «canónicos» Eliot Ness tenía el cargo de director de la seguridad pública de Cleveland, una posición con autoridad sobre el departamento de la policía y los servicios secundarios, incluso el departamento de bomberos. Aunque Ness tenía poco que ver con la investigación, su nombre está fuertemente asociado con el caso.

23 may 2015

Charles Manson y familia.

Charles Milles Manson (Cincinnati, 12 de noviembre de 1934) es un conocido criminal estadounidense.

Fue el fundador y líder de "La Familia", grupo que perpetró varios asesinatos, entre ellos, el macabro asesinato de Sharon Tate (esposa de Roman Polanski) y sus invitados en su residencia de Beverly Hills el 9 de agosto de 1969. Cumple condena desde 1971, tras ser condenado a cadena perpetua como instigador de estos crímenes.
Después de que Manson fuera condenado, se publicaron algunas grabaciones y canciones escritas e interpretadas por él. Varios músicos, entre ellos GG Allin, Marilyn Manson, Guns N' Roses, White Zombie y Scars On Broadway han hecho versiones de algunas de sus canciones. A Manson se le negó la libertad condicional en abril de 2012 y no fue programada otra audiencia hasta el año 2027.

Miembros de "La Familia (fraternidad de asesinos)" habían sido ya responsables del asesinato de Gary Hinman, un profesor de música, y se los creía autores de otros muchos asesinatos. En calidad de sospechosa de ser cómplice de ese homicidio resultó detenida la secuaz Susan Atkins, y esta seguidora terminó siendo fatal para Manson y su grupo. Conforme se señaló acerca de este episodio: “En la cárcel la muchacha se jactó ante una compañera de su participación en los crímenes en las residencias de Sharon Tate y de los de La Bianca. Aquella reclusa no la delató, aunque le contó la historia a otra presa, la cual sí se animó a formular la denuncia. A partir de aquel momento irían cayendo en manos de las autoridades los integrantes de la cofradía”

Manson no había estado presente en los asesinatos, pero fue sentenciado por conspiración el 25 de enero de 1971 y, el 29 de marzo del mismo año, a pena de muerte. Esta sentencia fue más tarde conmutada por cadena perpetua después de que la Corte Suprema de California aboliera la pena de muerte en ese estado. Durante su proceso penal, el reo se defendió a sí mismo y convirtió las audiencias en actos circenses. Del alto contenido mediático de la actuación del procesado da cuenta el fiscal de la causa Vincent Bugliosi: “Manson sorprendió a todos diciendo que él también quería declarar… Estuvo hablando durante una hora. Empezó hablando tan bajo que los espectadores que llenaban la sala tenían que inclinarse hacia delante para oírle. Pero después de pocos minutos la voz cambió, se fue haciendo más fuerte, más animada y, como ya había descubierto de mis conversaciones con él, cuando esto ocurría parecía que su rostro también cambiaba. Manson el Don Nadie, Manson el Mártir, Manson el Maestro, Manson el Profeta. Fue pasando por éstas y más personalidades”.
Algunas de las frases que pronunció durante el juicio se volvieron tristemente célebres, y muestran el afán de sensacionalismo que lo embargaba. En defensa de sus seguidores expresó: “Vosotros habéis dado a mí vuestros hijos, vosotros los enseñasteis. Yo sólo he tratado de ayudarlos a levantarse, todo lo que han hecho estas criaturas lo han hecho por amor a sus hermanos”

4 jul 2013

Richard Cottingham

Entre 1977 y 1980, Richard acabó con las vidas de 5 mujeres. Tras su arresto confesaría haber matado aproximadamente a unas 100 (incluyendo las 5 ya dichas), aunque es prácticamente seguro que aquello constituía una mentira para llamar la atención e inmortalizarse en el salón de la fama asesina; y es que, según indican las evidencias y los análisis, en realidad solo mató a una mujer más: Nancy Vogel, mencionada anteriormente. Pasando ahora a detallar los grandes crímenes de 1977-1980, tenemos que el primero ocurrió la noche del 15 de diciembre de 1977. Esa noche, en las proximidades de una alambrada cercana a un motel de New Jersey, el cadáver de la joven (26 años) radióloga Mary Ann Carr fue encontrado en terribles condiciones: desnudo, con las piernas cortadas, los pechos extirpados, las muñecas marcadas por esposas, la boca con restos de cinta adhesiva, las marcas dejadas por lo que se describió como un “objeto contundente”, una serie de moretones, y abundantes mordidas impresas por el frenesí animal del asesino. La historia detrás de la escena dantesca era que Richard la secuestró cerca de su apartamento, la llevó a un hotel, y allí la torturó, abusó sexualmente de ella, y la estranguló y asfixió con cinta adhesiva. Tras lo cual, probablemente, la mutiló en la habitación para guardar el cuerpo con mayor facilidad, y finalmente lo dejó tirado cerca de la playa… En marzo de 1978, Richard bebía en un bar cuando de pronto una mujer atrajo su atención. Él se acercó a la chica (Karen Schilt) pretendiendo ser un tal “John Schaefer”, conversó un rato con ella, la drogó (sin que ella lo notase), la llevó a un sitio que aún permanece sin identificar, y allí la violó, para finalmente, creyendo que estaba muerta, dejarla abandonada en una alcantarilla cercana a un complejo de apartamentos. Casi seguramente Karen estaba inconsciente cuando la violaban; ya que, poco después de su suplicio, fue encontrada por un empleado de hotel y llevada a la comisaría, donde no pudo recordar prácticamente nada de lo sucedido (debido a la droga que Richard le dio)… Tras lo sucedido con Karen, Richard estuvo tranquilo hasta octubre de ese mismo año, mes en el cual violó e intentó matar a la prostituta Susan Geiger, quien afortunadamente sobrevivió. A la prostituta Deeda Godzari (arriba) y a otra prostituta que fue con ella a un motel, Richard las violó, torturó y cortó hasta dejarlas hechas unos torsos… Esta vez no esperó mucho para su siguiente crimen, y en diciembre de 1979 contrató a una pareja de prostitutas y se las llevó al Travel Lodge Motor Inn, donde empleó gran parte de la noche en torturarlas y abusar sexualmente de ellas, para finalmente asesinarlas, cortarles las cabezas y las manos, meter las cabezas y las manos en un saco, prenderle fuego a la habitación y marcharse impunemente. Cuando el humo comenzó a salir por debajo de la puerta, un empleado del hotel avisó a los bomberos y, cuando posteriormente la Policía llegó, no había más que dos cuerpos mutilados y engullidos por el fuego: uno perteneciente a la prostituta de origen kuwaití Deedah Godzari (de 23 años y madre de un bebé de cuatro meses), el otro, perteneciente a alguien que aún está sin identificar, y que solo se sabe que era una chica con no más de 19 años.

Ya en 1980, un 5 de mayo, Richard acabó con la prostituta Valerie Ann Street de 19 años. El crimen fue descubierto por una mujer perteneciente al personal de limpieza del Heights Quality Inn, en New Jersey. Aquella pobre limpiadora nunca olvidará el día en que estaba aspirando un cuarto cuando de pronto, al meter la aspiradora bajo la cama, sintió que algo impedía el paso del aparato. ¿Qué sería? Para averiguarlo, hizo un esfuerzo y levantó el colchón, topándose con un auténtico cuadro de horror: era un cuerpo femenino, desnudo, con las manos esposadas contra la espalda, señas de fuertes golpes en las piernas, restos de cinta adhesiva en la boca, y mordidas por todas partes, sobre todo en los pechos, de los cuales el asesino había arrancado, muy al estilo de Chikatilo, verdaderos pedazos de carne, dejando casi ausente uno de los dos senos… Por suerte, Richard cometió el error de dejar una llave, y esto permitió extraer una huella digital.

La siguiente en la lista fue la prostituta Pamela Weisenfield, quien el 12 de mayo fue torturada y violada, pero el asesino la dejó con vida.

Su último asesinato fue la prostituta Jean Mary Ann Reyner de 25 años. El crimen ocurrió de noche, un 15 de mayo de 1980. Todo empezó cuando Jean Mary andaba ofreciendo sus “encantos” en una calle cercana al Time Square. Entonces Richard la vio, se acercó a ella y la llevó, supuestamente para gozar de sus servicios, al histórico pero decadente Hotel Sevilla, ubicado en la Calle 29 cerca de la Madison Avenue. En la habitación del hotel, aparentemente después de tener relaciones, Richard sacó un puñal y comenzó una brutal lluvia de puñaladas que sólo se detuvo cuando la chica, desnuda y con las carnes abiertas por todas partes, cerró los ojos y se durmió para siempre, rodeada de su sangre aún tibia. Tras el abominable acto, Richard cortó metódicamente ambos senos del cadáver, los puso elegantemente juntos en la cabecera de la cama, le prendió fuego a la habitación y se marchó, otra vez impunemente…

15 may 2013

Kermit Gosnell, el asesino en serie de recién nacidos

Kermit Gosnell, un auténtico asesino en serie acusado de más de cien asesinatos desde el punto de vista legislativo, y a los que habría que sumar los miles que habría llevado a cabo mediante sus abortos en más de 30 años.
De esto es acusado formalmente por la fiscalía: “los bebés nacieron viables y Gosnell los mató tras claverles las tijeras en sus médulas espinales. Él enseñó a su personal para que hicieran lo mismo”.
Para resumir, Gosnell mataba a los niños una vez nacidos tras cortarles con unas tijeras la médula espinal y a varias mujeres las sedó para matar a su hijo. A ello habría que sumar la mala praxis que habría llevado a la muerte a una madre y a poner en riesgo su vida a bastantes más.

El doctor Kermit Gosnell fue arrestado en Filadelfia en 2011 acusado en un principio del asesinato de siete recién nacidos y de una joven madre. Poco después, las pruebas fueron más allá y las víctimas mortales pueden superar el centenar, asesinados una vez nacidos y cuyos restos han sido encontrado esparcidos por varios puntos de la clínica como si fuera una carnicería. Ante el silencio generalizado en este asunto varios pequeños medios y algunos políticos provida están intentando arrojar luz y hacer honor a la verdad dando a conocer los detalles del juicio y los testimonios que ratifican el asesinato de hasta cien personas.

Según el sumario, la Policía halló en la clínica numerosos restos de bebés. Pies de niños cortados y cuerpos enteros guardados en cajas y congeladores en el sótano. Además, las medulas espinales habían sido cortadas. Una auténtica carnicería. El juicio comenzó sobre el asesinato de siete niños una vez nacidos y de una madre una vez abortó. Sin embargo, el testimonio de los testigos, entre los que se encuentran trabajadores, hablan de un total de cien niños asesinados fuera del útero a lo largo de 30 años.
Es decir, cifras que le colocarían como uno de los asesinos en serie más sanguinarios de Estados Unidos. El silencio es tal por parte de grandes medios como NBC, CBS o CNN e incluso de las agencias de noticias, que los televidentes han escrito a dichos medios pidiendo explicaciones de por qué se ha dado “cero cobertura” al juicio contra Gosnell.
Los terribles testimonios que se están escuchando en el juicio tampoco están teniendo trascendencia. De hecho, la Oficina del Fiscal del Distrito de Filadelfia afirma que “nacieron bebés viables y Gosnell los mató tras clavarles las tijeras en sus médulas espinales. Él enseñó a su personal para que hicieran lo mismo”. Mientras tanto, acumulaba partes y cuerpos enteros en el interior de la clínica. En las declaraciones también se pudo escuchar esto: “los muebles y las mantas estaban manchadas de sangre. Los instrumentos no habían sido esterilizados correctamente. Los suministros médicos desechables no fueron eliminados sino que se reutilizaron una y otra vez”. Además, añadían que “la salida de emergencia estaba cerrada con candado y esparcidos por todas partes, en los armarios, en el sótano, en un congelador, en frascos y bolsas y recipientes de plástico estaban los restos fetales. Era un osario de bebés”.

También aparecen los testimonios de algunas madres forzadas a abortar y maltratadas por Gosnell. Robyn Reid no quería abortar cuando se quedó embarazada con quince años. Su abuela la llevó a la fuerza y la joven pensaba que tras explicar al doctor que quería continuar el embarazo éste le escucharía. Pero la respuesta del Gosnell fue otra: “¡no tengo tiempo para esto!”. A continuación la quitó la ropa y forcejeó con ella hasta que consiguió atarla a una camilla sucia mientras la sedaban hasta perder el conocimiento. Algo similar le ocurrió a Davida Johnson. Ocurrió en 2001 cuando acudió a la clínica del acusado a abortar cuando estaba embarazada de seis meses. Pero cambió de idea tras observar a otras pacientes de Gosnell, aturdidas y ensangrentadas en la sala de recuperación. Sin embargo, en la sala de tratamiento el personal del médico hizo caso omiso a su negativa, fue agredida e igualmente sedada. Al despertar ya no estaba embarazada. Como estos testimonios hay muchos más, igual o incluso más duros, pero que no han podido llegar a la gran opinión pública por el apagón informativo en este asunto, lo que se diferencia con las noticias más que anecdóticas y superfluas que se dan cuando se producen crímenes llamativos en los que hay varios muertos.

3 ene 2013

Andrei Chikatilo

Andrei Romanovich Chikatilo nació el 16 de Octubre de 1936 en Yablochnoye, un pueblo de Ucrania en la entonces Unión Soviética. La niñez de Chikatilo fue muy difícil dado que su padre había caído prisionero de guerra durante la Segunda Guerra Mundial y su madre se había encargado ella sola de sacar adelante lo que quedaba de la familia, consistente en el y una hermana 7 años menor. En su infancia le tocó ver muy de cerca las escenas de la guerra, los resultados de constantes bombardeos alemanes dejaban una estela de heridos y cadáveres regados en algunas calles. Esos cuerpos asustaban al joven Chikatilo pero a la vez le provocaban sobresalto y curiosidad. Andrei Chikatilo fotografiado de joven No esta confirmada la real existencia de un hermano mayor de Andrei Chikatilo sin embargo, de chico y para controlarlo la mama le recordaba constantemente la historia de su hermano quien había muerto en la hambruna y unos vecinos se lo habían comido. Debido al proyecto Estalinista de colectivizar la actividad agrícola, mucha gente había sido trasladada y los efectos de mediano plazo fueron la quiebra de pueblos enteros y la hambruna. A pesar de que era probable que la gente mas desesperada cometiera actos de canibalismo, no se puede confirmar si tal suerte le tocó al hermano de Chikatilo, pero de que era una buena historia de terror, si que lo era. El chiquillo lo pensaba dos veces antes de abandonar el patio de la casa donde vivían. También se sabe que en su infancia Chikatilo orinaba la cama durante las noches, por lo cual era duramente reprimido y humillado por su madre. Una vez en custodia policial, Chikatilo declaró que de niño tenía una fantasía recurrente que consistía en llevar el a soldados alemanes al bosque para ejecutarlos. Esa era una fantasía común de la niñez rusa durante la guerra. Pero la niñez de Chikatilo fue como con muchos otros asesinos seriales, de soledad y aislamiento. Los demás niños se burlaban de su extraña forma de ser así que desde niño comenzó a albergar fantasías de violencia y tortura contra sus semejantes. Su primera experiencia de tipo sexual fue entre los 10 y 15 años cuando un día se abalanzó contra una amiga de su hermana, ante el forcejeo de la muchacha para librarse de su abrazo, Chikatilo eyaculó. Esa asociación entre un acto de violencia y la eyaculación quedó fijamente plasmada en su mente para siempre. Foto ya clásica del maniático Chikatilo sonriendo durante su juicio Posteriormente es enroló en la armada para cumplir el servicio militar y de regreso quiso llevar una vida como la de cualquier otro. Se consiguió una novia, pero llegado el momento no pudo efectuar el coito y la muchacha se burló de él e incluso tuvo la ocurrencia de platicar el chisme por todos lados. Aquello era para arruinar la vida de cualquiera. Chikatilo fantaseaba encontrarse a solas con la susodicha y hacerla pedazos en castigo por esparcir la información acerca de su impotencia. Nunca pudo conseguir una erección, lo cual debió ser extremadamente frustrante. A pesar de ello y gracias a los arreglos de su hermana, se casó en 1963 y tuvo una hija y un hijo. Tras eyacular introdujo a mano el semen en la vagina de su mujer. Ni falta hace imaginar que aquel matrimonio era de lo más desabrido de esta vida, con una mujer muy al estilo de su madre, Chikatilo no hacía otra cosa que reforzar su apartado y enfermo mundo interior poblado de enojo y violencia que aumentaba conforme transcurría el tiempo. En 1971 Chikatilo obtiene un grado en literatura en un curso por correspondencia pues cuando intentó entrar a la universidad fue rechazado. Completamente opuesto a su mundo interior, por fuera Chikatilo era un hombre de apacible y tímida apariencia. En su empleo como maestro de escuela elemental, jamás podía hacer valer por completo su autoridad con los educandos. Ahí nació y cultivó su atracción por las mujeres jovencitas. Ante los reportes de acoso las autoridades de la escuela hacían caso omiso. Cualquier explicación o pretexto aplacaba los ánimos de los involucrados. Nadie tuvo la precaución de ponerle un alto al pervertido Chikatilo que muy pronto escalaría un nivel más de violencia hasta llegar al asesinato. Yelena Zakotnova primera víctima conocida En 1978, como parte de su trabajo a Chikatilo lo envían a dar clases a un lugar llamado Shakhty. Mientras el resto de su familia se muda, le queda mucho tiempo libre, mismo que dedica a ver pasar a los jóvenes escolares por la calle. Entonces comienza a fantasear con ellos, que los tiene con el y desnudos. Consigue un cuarto en una calle oscura y apartada a donde lleva a la niña de 9 años Yelena Zakotnova. Incapaz de penetrarla utiliza su cuchillo como sustituto en el acto sexual. Chikatilo tenía la idea de que en los ojos de la víctima quedaba impresa la imagen de su asesino, por lo que a Yelena le tapó los ojos cuando la atacó a puñaladas y la estranguló. Después de su banquete de violencia sexual, se deshizo del cuerpo en un río cercano. En este caso hubo quienes lo señalaron como sospechoso. Testigos dijeron haberlo visto con la niña y a pesar de que en las puertas de la cabaña se hallaron ligeras huellas de sangre, un sujeto de nombre Alexsandr Kravchenko fue declarado culpable. Por un pelo se salvó Andrei Chikatilo de ser arrestado. Pero el asunto probó ser muy delicado, puesto que años después de ser ejecutado aquel hombre fue oficialmente perdonado por la muerte de Zakotnova. Antes de la detención del destripador de Rostov, muchos inocentes cayeron en manos de la ineficiente policía rusa que con métodos y torturas de la edad de piedra le sacaba confesiones a quien fuera. Aspecto exterior del cuartucho donde Chikatilo cometió su primer crimen La docencia infantil no fue el único empleo de Andrei Chikatilo, frecuentemente cambiada de empleo. Hasta en la planificada sociedad comunista de aquellos días en la Unión Soviética, había cabida para sujetos como el asesino de esta historia que replicando el mismo patrón visto en criminales occidentales, nunca se estacionaba en un buen empleo de una vez por todas, sino que iba errante de un lado a otro, generalmente con un desempeño mediocre que lo obligaba a buscar nuevo empleo muy pronto. Aunque también tomaba empleos a modo para poder llevar a cabo sus fantasías, aprovechando las circunstancias lo mejor que se pudiera. Estas se daban a pedir de boca. El medio de transporte más efectivo era el tren y en las estaciones y luego en los autobuses Chikatilo encontraba numerosas oportunidades de conocer víctimas. A Chikatilo le enfurecía observar a los vagabundos de las estaciones de tren que se dirigían a los bosquecillos cercanos a tener relaciones sexuales entre ellos. Encuentros que el no podía efectuar. Así planeó aprovechar la situación y en 1981 se fue al campo con una joven vagabunda que le pedía dinero. Cuando la atacó y observó la sangre manar de las heridas de navaja, eyaculó involuntariamente. Desde ese momento quedó claro que para alcanzar satisfacción sexual debía emplear el máximo salvajismo contra sus infortunadas víctimas. En esa ocasión removió los órganos sexuales de la chica y tras mordisquearlos, los tiró en el camino. Otras veces removía el útero y ahí depositaba semen. Se especula que tal vez pudo comerse ciertos órganos aunque Chikatilo negó enfáticamente tal cosa. No solo niñas y jovencitas corrían peligro, también a los niños varones les tocaba su parte de sufrir la furia asesina de Andrei Chikatilo. Con ellos fantaseaba ser una suerte de héroe que los capturaba para torturarlos. Según sus palabras, ellos sangraban igual de fácil que las mujeres. ¿Por qué les cortaba los genitales? Contestó que tal vez era una forma de manifestar su venganza contra la vida que le había tocado vivir. Era frecuente que masticara los testículos removidos a los desafortunados chicos que caían en sus manos. Básicamente buscaba la satisfacción de ver la sangre, el llanto y la agonía de las víctimas. Poder probar la sangre, mordisquear o tragar pezones y demás le daban relajación y la sensación de poseer y ejercer un "poder animal..." Escalofriante imágen de la cabeza momificada de una de las víctimas de Chikatilo El modus operandi era muy simple. En las estaciones de trenes y en los autobuses abordaba a los prospectos. Mediante alguna artimaña se internaba con ellos en parajes solitarios, inclusive cerca de donde había gente. A las chicas vagabundas y/o prostitutas era más fácil conducirlas con la promesa de pagarles por el servicio. En algunos casos estudiaba a la "presa" durante días aprendiendo sus movimientos y sus horarios hasta que lograba por "casualidad" cruzárseles en el camino y procedía al ataque. Otras mas, era obra del azar, y ejecutaba el típico golpe de oportunidad sin desaprovechar ni una ocasión. Aprendió también la mejor técnica para noquear a las víctimas y evitar las salpicaduras de sangre. Cuando trabajó de carpintero no tuvo problemas para regresar a casa con golpes o pequeñas heridas, pretextando que habían sido accidentes del trabajo. El profesor Andrei Chikatilo En 1981 Chikatilo perdió su trabajo como profesor de escuela y se empleó en una firma local. El trabajo le requería viajar con mucha frecuencia. Pero no volvió a matar hasta 1982, año en que añadió a su cuenta 7 crímenes. En 1983 de Junio a Septiembre terminó con la vida de 4 mujeres entre niñas y mayorcitas, siendo estas últimas vagabundas y prostitutas con las que intentó tener relaciones, pero ante su impotencia y alimentada su furia con las burlas de las víctimas entraba en trance asesino apuñalándolas numerosas veces. Cuando los restos eran hallados los huesos mostraban tantas laceraciones en costillas, pelvis y hasta en las cuencas de los ojos que la contabilidad podía subir a los 40 o mas navajazos. Los oficiales rusos no estaban acostumbrados a observar tanta saña en un crimen. Se referían al sospechoso como una bestia salvaje, como si fuera un monstruo sediento de sangre. Cuerpo salvajemente apuñalado yace en un bosque En esa época en que el estado controlaba los medios de producción y los de comunicación, los reportes acerca de violaciones a menores de edad o asesinatos en serie eran temas prohibidos. Se consideraba que tales muestras de descomposición social existían únicamente en los países capitalistas de occidente. Los reportes de estos acontecimientos eran de conocimiento exclusivo de altos oficiales del partido y la burocracia soviética. Informar al público de la serie de crímenes que se experimentaban hubiera constituido una propaganda muy negativa contra el régimen social bajo el que se regían las repúblicas socialistas. Pero no hacerlo resultó contraproducente. Pocos padres pudieron advertir a sus hijos e hijas del gran peligro que acechaba en los caminos. Nadie fue advertido para cuidarse de los extraños. Es mas, nunca fue debidamente difundida la descripción del sospechoso en los periódicos. Si ocurrieron filtraciones a la prensa, pero a falta de una postura oficial del gobierno, todo quedo en rumores inclusive fantasiosos, como la existencia de un hombre lobo o la pretensión de una invasión por parte de occidente, que a modo de avanzada asesinaba niños, etc. Cuando la cuenta de cuerpos hallados llegó a seis, la policía de Moscú decidió tomar cartas en el asunto y envió al mayor Mikhail Fetisov para encargarse de capturar al asesino. Este ordenó al especialista forense Victor Burakov que comenzara la investigación en los alrededores de Shackty. Lo primero fue investigar a los enfermos mentales y pedófilos conocidos. Pero como habíamos comentado párrafos atrás, todos ellos a pesar de ser inocentes de tales crímenes, por causa de los fuertes interrogatorios terminaban declarándose culpables. Una vez tenidos en custodia y ante la aparición de nuevos cuerpos o pistas, quedaban en libertad. Pero no faltó el pobre que ante la presión, prefirió suicidarse en su celda. Luego de que el número de niños varones asesinados comenzó a crecer, se comenzó a investigar a la comunidad gay de la región. Esta estrategia únicamente abrió los ojos de los oficiales encargados acerca del mundo oculto de violencia y sexo de los rusos. Hay que recordar que en aquel tiempo la homosexualidad estaba completamente prohibida. Sin embargo, ellos no tenían nada que ver con los crímenes, ni Andrei Chikatilo tenía algo que ver con ellos por lo que a final de cuentas solo fue una pérdida de tiempo. Cuando se abandonó esta línea de investigación se habían interrogado alrededor de 150,000 personas. Aspecto del asesino buscado por la policía soviética Así pasaba el tiempo, la policía capturaba sospecho tras sospechoso, generalmente retrasados mentales o gente muy de a tiro ignorante. Ahora se sabe que aquellos con poca inteligencia son muy susceptibles a sugestionarse en los interrogatorios y terminan por admitir crímenes o cosas que no han cometido. Movidos por la falta de resultados, las autoridades creían tener cada vez "al bueno" pero Burakov estaba convencido de que el maniático que buscaban tenía un cierto tipo de personalidad demente cuya manifestación era muy sutil. Ciertamente su presencia no provocaba miedo alguno en las víctimas pues eran pacíficamente conducidas hasta lugares apartados. Las divergencias entre Burakov y los hombres de la fuerza de tarea liderada por Fetisov provocaban constantes fricciones que en nada ayudaban a la captura del asesino. Como ocurre incluso en naciones donde esta perfectamente estudiado el perfil psicológico de los ofensores sexuales, la falta de información y un perfil psiquiátrico, impedía a la policía estrechar el cerco sobre el verdadero asesino. Tuvieron que apelar a técnicas muy difíciles como ubicar oficiales vestidos de civil en estaciones, trenes y autobuses en los lugares que se creía frecuentaba el asesino. Apartándose de la rigidez de los protocolos oficiales, el forense Burakov decidió compartir parte de la información del caso con algunos especialistas de Moscú. Los primeros en ser consultados no se interesaron por el caso por la escasez de detalles, sin embargo hubo un especialista que creyó importante echar un vistazo al asunto. Alexander Bukhanovsky aceptó discutir sus reflexiones acerca del desconocido asesino que lo mismo tomaba víctimas hombres que mujeres. A los pocos días, le entregó un informe de 7 cuartillas a Burakov que informaba mas o menos lo siguiente: El asesino era un sujeto de entre 25 y 50 años, con una estatura alrededor del 1.75 metros, padecía de alguna disfunción sexual. Mutilaba a sus víctimas en parte por frustración y también como excitación erótica. Se dejaba llevar por la compulsión de asesinar, sin embargo no era ni retrasado mental o esquizofrénico puesto que tenía la capacidad de planear y efectuar sus ataques. Era un hombre solitario y el único involucrado en los crímenes. Esos datos no le ayudaban en nada al oficial ruso, el hubiera querido algo diferente, pero sin la participación de los medios de comunicación era imposible aplicar las técnicas "proactivas" que se practicaban en occidente para cercar asesinos peligrosos. Famosa foto de la estación de Rostov donde Chikatilo deambulaba en busca de víctimas En el año de 1984 Chikatilo incrementó su cuenta en 15 asesinatos más. Pero también en ese año fue detenido gracias a un pequeño golpe de suerte que a la postre no funcionó pero por lo menos anoto a la extensa lista de sospechosos a su persona. El mayor Zanasovsky viajando encubierto en un autobús, observó a un hombre viejo actuando de manera sospechosa. Lo había visto hablar con una adolescente y al seguirlo al autobús que subió lo vio sentarse junto a otra chica. Cuando lo interrogó se enteró que se llamaba Andrei Chikatilo, vivía en Shakhty y trabaja como encargado en una compañía de partes industriales. Hablaba con las muchachas debido a que antaño había sido profesor de escuela y extrañaba comunicarse con gente joven. La primera ocasión lo dejó ir, pero se lo volvió a encontrar. Esta vez Chikatilo parecía enfermo y agitado como con tics nerviosos. Lo vio otra vez acercarse a varias muchachitas y lo siguió por la calle. Cuando lo descubrió solicitar sexo oral a una prostituta decidió detenerlo por conducta indecente. Dentro de su portafolio fue hallado un frasco de vaselina, un largo cuchillo de cocina, un trozo de cuerda y una toalla mugrosa, absolutamente nada relativo a un negocio o trabajo. El mayor Zanasovsky estaba convencido que había capturado al maniático y le pidió al procurador que personalmente interrogara al detenido. Desafortunadamente el grupo sanguíneo de Chikatilo era A, y la policía buscaba sospechosos con tipo AB, luego, carecía de referencias personales negativas aparte de ser miembro del partido comunista. Se decidió mantenerlo tras las rejas unos días más, para ver si soltaba la sopa. Ante la presión Chikatilo solo admitió tener ciertas debilidades sexuales, pero hasta ahí llegó la confesión y fue liberado. Pocos días después fue detenido en conexión con algunos delitos menores tras lo cual estuvo 3 meses en la sombra. Inicialmente su sentencia había sido fijada en un año. Después de salir de prisión, Chikatilo encontró trabajo en Novocherkassk y se mantuvo alejado de problemas hasta que mató a un par de mujeres durante Agosto de 1985. No se le conocen crímenes durante 1986 y no fue hasta mediados de 1987 que despachó a un niño cerca de Revda durante un viaje de trabajo. En Julio y en Septiembre de ese mismo año también asesino personas. Después de eso la calma volvió a Chikatilo hasta que retomó su racha criminal en 1988 asesinando a nueve. En 1990 reasume otra vez su actividad tomando la vida de 7 niños y 2 mujeres entre Enero y Noviembre. Principales oficiales involucrados en la búsqueda y captura del Maniático Mikhail Fetisov Victor Burakov Alexander Bukhanovsky Issa Kostoyev Uno de los últimos cadáveres, obra evidente del asesino fue hallado cerca de la estación de Leskhoz. Entonces la vigilancia en torno del lugar fue considerablemente reforzada. El día 6 de Noviembre, Chikatilo había asesinado a Sveta Korostik. Ese día fue detenido en la estación al regresar del bosque con algunas manchas de sangre en la cara y las ropas. Fue dejado en libertad pero cuando fue encontrado el cuerpo de Korostik, el nombre de Chikatilo saltó inmediatamente en las mentes de la policía y luego de ser visto de nuevo merodear el lugar fue finalmente detenido. Días antes de tomar la decisión, Burakov puso bajo la lupa al sospechoso número uno, Andrei Chikatilo. Entonces se enteró que éste había sido separado de su cargo como maestro dadas las constantes quejas de abuso contra los alumnos. En otro de sus empleos había sido despedido por su falta de compromiso laboral al fallar en regresar con los suministros que le eran encargados. Para tales tareas era preciso viajar y moverse a muchos sitios. ¿Cómo y en que perdía el tiempo el señor Chikatilo? Revisando sus viajes, estos correspondían al patrón de cadáveres que iba dejando a su paso. La temporada que estuvo en prisión misteriosamente dejaron de aparecer muertitos. A pesar de las coincidencias, aún se trataba de evidencia circunstancial. Fotos de algunas de las víctimas de Andrei Chikatilo Lyudmila Alekseyeva Lyuba Biryuk Ivan Fomin Aleksei Khobotov Sergei Markov Victor Petrov Olga Stalmachenok Victor Tishchencko Elena Varga Una vez apresado, se colocó un soplón en su celda quien supuestamente sería capaz de sacarle información, pero la maniobra fracasó. Se efectuó un cateo domiciliario, acto que sorprendió a la familia de Chikatilo, ahí no se pudo hallar casi nada a excepción de numerosos cuchillos de cocina, que por cierto no se pudo probar si efectivamente fueron usados como armas homicidas. De acuerdo a los procedimientos jurídicos en vigor la policía contaba con 10 días para obtener una confesión del sospechoso. El procurador Kostoyev, hombre enérgico y determinado pidió efectuar el interrogatorio. Su historial registraba cientos de interrogatorios exitosos contra unos cuantos fallidos. Se suponía que entraría en la mente de Chikatilo, entendiendo su lógica interna hasta hacerlo caer. Al fin y al cabo todos los criminales terminaban confesando... pero no fue tan sencillo. De principio el acusado declaró que la policía cometía un error hacia su persona, igual que lo habían hecho en 1984. Negó haber estado en la estación de tren el 6 de Noviembre como la autoridad afirmaba. Luego tomo lápiz y papel y escribió una declaración plagada de datos y referencias vagas acerca de sus "debilidades e indulgencias sexuales..." Admitía estar fuera de control, sin aclarar por que. Hablo de los pordioseros de las estaciones, como algunas chicas podían haber sido víctimas de ellos. También comentó que había considerado el suicidio. En resumen la declaración era una suerte de confesión sin serlo realmente. A pesar de que Kostoyev confrontaba a Chikatilo con el hecho de que sabían que mentía y de que la evidencia acumulada lo incriminaba, éste no daba su brazo a torcer. Pasaban los días y el procurador no podía cantar victoria. Cuchillos hallados en el hogar de Andrei Chikatilo Chikatilo solicitó unos días para meditar, ante lo cual todos pensaron que finalmente confesaría, pero llegado el plazo no fue así. Cada vez que se le presentaba información de sus crímenes decía que en ese tiempo lo había pasado en casa con su esposa. El informante ubicado en la celda de Chikatilo comentó que las técnicas de interrogación aplicadas únicamente lograban poner a la defensiva al sospechoso, finalmente Kostoyev entendió que no conocía la manera de doblegar la voluntad de Chikatilo. Antes de que se cumpliera el plazo de los 10 días tras los cuales debía acusarse al sospechoso, entre Kostoyev y Burakov tomaron la sabia decisión de llamar al doctor Bukhanovsky, para ver que podía hacer el, que ellos no habían podido. Andrei Chikatilo escoltado por oficiales rusos Fue cosa de ver por primera vez al sospechoso, que Bukhanovsky reconoció al asesino que había perfilado en 1987. Un hombre ordinario, solitario y apacible. El doctor se presentó a Chikatilo con cortesía y le habló del estudio que sobre el tenía escrito. Durante poco más de dos horas platicaron acerca de los crímenes y su naturaleza. Para Chikatilo era claro que nadie como el doctor Bukhanosvky entendía su personalidad y sus problemas tan a fondo. Por primera vez alguien lo escuchaba y le mostraba algo de simpatía. Gracias a la intervención del psicólogo moscovita, Chikatilo terminó por confesar sus crímenes y abrió su oscuro mundo interior a la policía. Recordaba detalles de cada uno de sus ataques corroborando su culpabilidad. Hablo sobre cuestiones, tiempos, lugares y detalles que solo el verdadero asesino podía conocer. Condujo a los detectives a sitios apartados donde yacían restos o cadáveres enterrados. Inclusive se montaron recreaciones de los eventos con muñecos y maniquís. La cuenta final de víctimas quedó en 53 confirmados: 31 mujeres y 22 hombres. Reconstrucción de hechos con Chikatilo mostrando como apuñalaba a sus víctimas. El 14 de Abril de 1992 Chikatilo fue llevado a la corte de Rostov. Pasó el juicio dentro de una jaula pintada de blanco, lugar donde podía permanecer parado o sentado estando la mayoría del tiempo aburrido o peleando contra el público asistente. Cuando la prensa anuncio el juicio contra el "Maniático" la sala se llenó con los familiares de las víctimas quienes en un principio le gritaban al acusado una lluvia de improperios. Hubo algunas ocasiones que Chikatilo se desnudó para mostrar su pene al público. Entonces era removido del lugar. El aspecto de Chikatilo sin duda era intimidante. Cuando apareció rapado y sin lentes parecía todo un loco, especialmente cuando babeaba y ponía los ojos en blanco. Otra interesante imágen de Chikatilo en su jaula de la corte De que Chikatilo era culpable ya no había vuelta de hoja, para la defensa el objetivo era demostrar que los problemas mentales del acusado podrían cambiar la naturaleza de la sentencia. Sin embargo sus abogados no tenían permitido hacer nuevas pruebas a Chikatilo y con sus propios doctores. Lo único que podían hacer era examinar y cruzar información de las pruebas hechas ya por la gente de la corte y la policía. Como se podrá apreciar, la tarea de defender a Chikatilo era imposible. El mismo juez Leonid Akubzhanov era a la postre otro mas de sus enemigos en su juicio, quien constantemente lanzaba reproches y regaños al acusado, sin que este contestara nada. A pesar de la conducta aberrante del acusado, de confesar y de pronto negar algunos de los crímenes, no fue difícil para los fiscales determinar que Chikatilo estaba sano y competente. A pesar de sus notorias desviaciones, había demostrado un alto grado de control y premeditación cuando asesinaba personas. Esa fue la premisa bajo la cual se le consideró legalmente sano y apto para recibir sentencia. Encuerado Chikatilo increpa al público asistente a su juicio Al juez le tomó dos meses llegar al veredicto y declaró culpable a Andrei Romanovich Chikatilo por 52 cargos de asesinato y 5 mas por violación dado lo cual, merecía la pena de muerte. La reacción del condenado fue la de gritar, violentarse y hasta escupir. Se dijo víctima del sistema soviético, que lo estaban radiando y que deseaba ver los cuerpos. El 15 de Febrero de 1994 al ser rechazada una apelación, fue conducido a un cuarto cerrado donde fue ejecutado con un balazo detrás del oído derecho

13 nov 2012

El vampiro de Sacramento

"A veces oigo voces por teléfono... ignoro que voces... amenazas.
Suena el teléfono y alguien me dice cosas extrañas... que mi madre me envenena poco a poco y que me voy a morir. Me siento observado.. se que alguien me vigila...."
"...si devoré a esas personas fue porque tenía hambre y me estaba muriendo. Mi sangre está envenenada y un ácido me corroe el hígado. Era absolutamente necesario que bebiera sangre fresca.."

 Estas declaraciones, forman parte de una entrevista psiquiátrica a Richard Tranton Chase, un asesino diagnosticado esquizofrénico paranoide tras disparar, adagar, descuartizar, y beber la sangre de seis personas en 1977, ganándose el apodo de el Vampiro de Sacramento".

 Desde muy joven, Chase es conocido por su conducta psicótica con rasgos de apatía y con otros de agresividad. Esto, estaría debido en gran parte a unos traumas infantiles por las constantes peleas entre su padre alcohólico y su madre, y con su posterior divorcio. A los 21 años, se va de casa para compartir piso con unos amigos. Allí, continuamente drogado, empieza a obsesionarse con la idea de que una organización criminal trata de acabar con él, hasta tal punto que clava con tablas la puerta de su habitación, entrando y saliendo de ella por un pequeño agujero que había hecho en el fondo de un armario de pared. Poco tiempo después, se afeita la cabeza y acude asustado al médico alegando que su cráneo se está deformando poco a poco y los huesos le agujerean la piel. Al mismo tiempo dice sentir que se muere porque alguien le ha robado la arteria pulmonar, y nota que su sangre no puede circular. Es internado en un psiquiátrico, saliendo al poco tiempo, pese a la opinión de algunos médicos que lo consideran peligroso. Una vez dejó de tomar la medicación y su conducta comienza a empeorar, creyendo que su sangre se estaba volviendo polvo y que necesitaba otra más fresca para sobrevivir, se inyecta y bebe sangre de conejo, tragándose las vísceras de los animales.

Al poco tiempo cae enfermo, y los médicos tras percatarse de su obsesión por consumir sangre, lo internan de nuevo diagnosticándole una fuerte esquizofrenia paranoide además de conducta peligrosa. Un año después, de nuevo en la calle, descuartiza a numerosos perros, gatos y vacas para beber su sangre y vísceras mezcladas con Coca-Cola a modo de cóctel, estando convencido que a causa de la falta de sangre, su estómago se empieza a pudrir, su corazón disminuye de tamaño y que los distintos órganos se desplazan en su interior. Fascinado por los crímenes de los asesinos Kenneth Bianchi y Angelo Buono, guarda celosamente todos aquellos recortes de prensa que los menciona y se compra una pistola de calibre 22 dispuesto a imitarlos. A los 28 años, comienza una serie de crímenes disparando dos veces sin motivo alguno sobre un desconocido, que se convertiría en la primera de sus víctimas. Su segunda víctima, una joven de 22 años, salvajemente asesinada a pocos metros de su casa cuando se encontraba sacando la basura.

Chase dispara tres veces sobre ella, y mientras agoniza, le abre el vientre para arrancarle los intestinos, y los esparce cuidadosamente por el suelo. Luego, le corta el hígado, el diafragma, un pulmón y los riñones, colocándolos encima de una cama. En un ataque de histeria adaga varias veces el cuerpo sin vida y tras beber su sangre, se pinta la cara con ella. Finalmente, como toque final a su obra, defeca sobre la boca del cadáver y abandona la casa, satisfecho.

Cuatro días después comete el más sangriento de sus crímenes entrando en una casa elegida al azar y disparando a la cabeza de una pareja de 27 años, un niño de 6 años y un bebé de 22 meses, llevándose el cuerpo de la mujer a una habitación, sodomiza el cadáver, le arranca un ojo y bebe su sangre. Momentos más tarde, es sorprendido en su macabra carnicería por alguien que llama a la puerta mientras vaciaba el cráneo del niño, y huye a toda prisa llevándose el cadáver del bebé.

En su propia casa, decapita el cuerpo tras beberse la sangre y devorar el cerebro crudo. Esa misma tarde, la policía descubre la matanza y comienza una serie de investigaciones por toda la ciudad registrando cada rincón de la ciudad tratando de atraparlo. Cuando tres policías llaman a la puerta de Chase no obtienen respuesta, pero oyendo ruidos en el interior deciden vigilar el apartamento. Poco después, sale de la casa con una caja de cartón bajo el brazo, que arroja al suelo para tratar de huir al ver a los agentes en la puerta. Su contenido se esparce por el suelo asombrando a los policías: se trata de ropa ensangrentada y trozos de cerebro humano.

 Chase es finalmente detenido. Al registrar su apartamento, se encuentran un espantoso olor a putrefacción, manchas de sangre, huesos humanos en la cocina y el salón, un plato con restos de cerebro encima de la cama y la nevera repleta de recipientes con órganos humanos y animales en el interior. En el juicio trata de justificar sus macabros crímenes diciendo que unas voces de seres extraterrestres y otras criaturas lo acosaban continuamente obligándole a matar.
Finalmente es condenado a pena de muerte aunque su ejecución en la cámara de gas nunca se llevó a cabo, pues se suicida pocos meses después en su celda con una sobredosis de antidepresivos en diciembre de 1980.

27 jul 2012

Charles Manson



Charles Milles Manson nació en Cincinnati, Ohio (EEUU), el 12 de noviembre de 1934. Hijo ilegítimo de una joven adolescente de 17 años, Kathleer Maddox. Su verdadero padre es un misterio, a pesar de que su madre interpuso una demanda judicial para demostrar la paternidad de un hombre con el que convivio unos años, como dijo el mismo Manson su madre era una: "prostituta de diecisiete años". Su infancia transcurrió viajando de ciudad en ciudad hasta que a los 8 años su madre salió de prisión, donde cumplía una pena de cinco años por robo y agresión. Durante este tiempo convivió con su tía, una beata contraria a cualquier forma de placer, el cual consideraba pecaminoso. Vivió con su madre (alcohólica) unos años hasta que por medio de un robo reunió el dinero necesario para "independizarse", a los 14 años fue detenido por primera vez y a partir de este momento su vida transcurrió entre fugas e ingresos en prisión, por lo cual se podría decir que su formación fue la que recibió en centros penitenciarios con otros presos. Recién cumplida su mayoría de edad ya contaban entre sus hazañas el robo, una violación homosexual a un compañero, agresiones y varias fugas. En 1953 con 19 años se casa con una enfermera de 17 años, habiendo tenido hasta ese momento solo relaciones homosexuales, tuvo su primer hijo pero el matrimonio fracaso y se divorciaron en 1958. Un año después se caso con una prostituta para que no declarara contra él y de ese matrimonio nació su segundo hijo. Posteriormente ingreso en prisión donde comenzó a formarse en el esoterismo y paso a formar parte de la Iglesia de la Cienciología, todo esto desencadeno en que en 1967 cuando abandono la cárcel con 32 años llevase 17 años de su vida en la cárcel. Esta formación esotérica le llevo a contar con un grupo de seguidores "su familia", según su filosofía solo los que les siguiesen se salvarían del apocalipsis. Manson, que se autodenominaba Satán (además de Jesucristo, el Espíritu, el Anticristo y el Demonio), predicaba una curiosa doctrina, una mezcla de conceptos orientalistas y una reinterpretación de la Biblia. Hippies, drogas, sexo libre, rock...Aquello era demasiado para un tipo que había aprendido a base de abusos a manipular a la gente y a ser temido por sus enemigos. El bueno de Manson fue bien acogido en la comunidad alternativa californiana. Tanto que se fue a vivir con una bibliotecaria -y ecologista radical- llamada Mary Brunner. Al poco tiempo, el tipo que posteriormente se autoproclamaría Anticristo, metió en casa a una chica de 16 años que encontró en la calle. Esto no molestó a Mary, que creía firmemente en los principios Hyppies, dando lugar a lo que sería el germen de "La Familia", institución creada a la medida de Manson. Pronto comenzaron a recorrer toda la costa en un destartalado autobús escolar, predicando la palabra del ecologismo y el sexo libre, y captando la atención de numerosos seguidores. Eran ya una de las atracciones de Los Ángeles: ricos, famosos y celebridades recibían con los brazos abiertos a la comuna. Como Dennis Wilson, batería de los Beach Boys, que los alojó en su casa. Y fue Wilson el que desencadenaría la ira de Manson. El chico de la playa, le había presentado a un productor musical -hijo de Doris Day- que vivía en una lujosa mansión en la calle Cielo Drive 10500, lugar al que acudiría Manson cada dos por tres para convencerle de que le produjera un disco. Ver cómo meses depués los Beach Boys sacaban el álbum 20/20 con la canción "Never learn not to love" -calco de un tema compuesto por Manson- tuvo que ser suficiente para que el líder de La Familia gritara "¡¡Cerdos!!". Nunca pudo probarse que matará a nadie él mismo, pero ordenó varios asesinatos. En ese periodo, Bobby Beausoleil -miembro de la familia- se pelea con un traficante de mescalina llamado Gary Hinman. Manson, Beausoleil y Susan Atkins no dudan en presentarse en casa de Hinman para pedirle dinero. El tipo se niega, así que Manson le corta una oreja y se va de la casa diciendo a sus seguidores que hagan con él lo que quieran. Y vaya si lo hicieron. O eso parece por el estado en el que quedó el cadáver del traficante. Este no era el primer delito de sangre cometido por La Familia, aunque sí el más grave. La detención de B. Beausoleil por el asesinato de Hinman a los pocos días de producirse, provoca que Manson busque un nuevo refugio para sus "hijos". Nada mejor que una granja abandonada, en el desértico Valle de la Muerte. Allí la familia se prepara para lo que Manson denomina el Helter Skelter: el fin del mundo en el que los negros se levantarán en armas para dominar a los blancos...una teoría que Manson refuerza basándose en signos que sólo él percibe, como las advertencias incluídas a este respecto el White Álbum de Los Beatles. El viernes 8 de agosto de 1969 Manson ordenó la ejecución de todas las personas que se encontrasen en el 10050 de Cielo Drivey para ellos envió a Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten -acompañadas por Tex Watson, miembros de su familia. La vivienda por aquel entonces de Roman Polanski, entre las personas asesinadas se encontraba la esposa de este, Sharon Tate, que se encontraba embarazada de 8 meses, el matrimonio Jay y Gibby Folger, y Wojtek Frykowski. Las mujeres de Mason mataron salvajemente a Sharon Tate cortándole sus pechos y muriendo desangrada. En una de las paredes se podía leer escrito con sangre humana ¡Cerdos!!". Al día siguiente, Manson organiza el asesinato del matrimonio La Bianca para extender el rumor de que ha comenzado una cacería por parte de negros radicales. Esta vez sí acude con el grupo, pero da instrucciones y se marcha antes de que empiece el espectáculo. Pocos días después detienen a S. Atkins acusada de participar en la muerte del traficante de mescalina. En prisión, habla largo y tendido sobre su maravilloso líder y sus aventuras con La Familia. La policia detiene a Manson el 12 de octubre del 69 junto a otros miembros del clan.

3 jul 2012

Ted Bundy



Theodore Robert Cowell nació el 24 de Noviembre de 1946 su madre fue Louise Cowell y su padre un veterano de la fuerza aérea cuya identidad permaneció desconocida para Bundy durante toda su vida. Tras el nacimiento de Ted, Louise se va a vivir con sus papas y al paso del tiempo se le hace creer al niño que sus abuelos son sus padres y que su madre biológica es su hermana mayor, esto con el objetivo de proteger a la joven mujer de las acidas críticas de la sociedad en contra de las madres solteras. Esto a la postre resultó negativo para Bundy, ya que en algún momento de su vida se iba a enterar del engaño. A la edad de 4 años Bundy y su madre se mueven a Tacoma Washington a vivir con otros parientes y ahí la madre se enamora de un cocinero de la ciudad llamado Johnnie Culpepper Bundy y en Mayo de 1951 la pareja finalmente se casa. De ese modo Ted asume el apellido Bundy que conservaría toda la vida. El nuevo matrimonio fructificó con 4 hermanos mas para Bundy y a pesar de que Johnnie trataba de formar un lazo afectivo de padre a hijo con Ted incluyéndolo en todas las actividades familiares, este no se pudo solidificar nunca. Conforme pasaba el tiempo Ted se sentía más incómodo de la situación. Cada vez se fue haciendo más solitario y los expertos opinan que la incapacidad de Bundy para socializar y edificar lazos afectivos con las personas viene de estos primeros episodios familiares. Sin embargo esta condición psicológica es perfectamente típica de los asesinos seriales. De acuerdo a los autores Michaud & Aynesworth la infancia de Bundy fue caracterizada por ser 'diferente' cosa que entre la niñez no es bien vista, teniendo que soportar toda clase de bromas de los más pesados compañeros de su escuela, la Woodrow Wilson High School donde si bien no era el más brillante alumno, pudo sacar muy bien sus calificaciones. En el libro 'Ted Bundy: Conversations with a Killer' establecen que el joven Bundy era incapaz de relacionarse satisfactoriamente con los demás. Que no entendía la necesidad de la gente por hacerse de amigos, de dejarse estimar. En realidad por alguna barrera psicológica ya infranqueable, no le interesaba formar lazos de amistad con otras personas. Actuaba como el resto, pero en el fondo dudaba. En la educación media superior Bundy se convirtió en un sujeto dinámico y popular. Sus calificaciones eran buenas y todo marchaba más o menos bien, aunque no salía mucho con mujeres se le consideraba un sujeto atractivo y de excelentes maneras. Sus intereses giraban completamente en las actividades extracurriculares, como el esquiar y la política, que le provocaba apasionamientos y alguna vez en su vida estuvo involucrado en ella. De esta época se insiste que comenzó su carrera criminal empezando por lo pequeño: robos aquí y allá en tiendas, estafas de poca importancia, voyeurismo, etc. Pero para un criminal serial, por algo se empieza. Al paso del tiempo la personalidad de Bundy iría de ser tímido y reservado a ser un sujeto más dueño de sí mismo y dominante. A la par de esta evolución en su trato, irían in crescendo las manifestaciones sociópatas como el robo a casa habitación y el allanamiento de morada. Sabemos que un criminal serial es por definición manipulador y mentiroso. La gente de su círculo cercano jamás tuvo oportunidad de interpretar todas las señales que emitía Bundy. Fue a clases a la universidad de Washington y a la Puget Sound y era aplicado en sus estudios y grados. En el plano laboral, tomaba empleos de bajo nivel pero no perduraba mucho en ellos. Y sus empleadores lo recuerdan como alguien poco confiable. Cosa que es usual de los criminales seriales: el mantener escaso control y disciplina en sus empleos. Es en la primavera de 1967 que entabla la relación amorosa con una chica que cambiaría su vida entera. La muchacha, californiana ella era el sueño hecho realidad que Bundy había imaginado toda su vida; inteligente, hermosa, sofisticada y de buena familia ¿qué más podía pedir? Sin embargo aunque la muchacha lo amaba, no era este amor de la misma magnitud que el de él hacia ella. En 1969 año que se gradúa la muchacha decide terminar la relación con Bundy puesto que veía enormes huecos en su personalidad, principalmente la falta de dirección y objetivos claros en su vida. Al cabo una mujer práctica e inteligente desechó a este pretendiente de su lista de prospectos. Ted nunca se recuperaría del cortón, aquella muchacha se convirtió en toda una obsesión e intentaría seguir en contacto con ella escribiéndole cartas, aunque ella no cambiaba de decisión, por el momento... Por la ruptura anterior Bundy había dejado los estudios, pero de alguna manera rehízo sus asuntos y se reinscribió en la universidad de Washington esta vez en la carrera de psicología. En dicha materia era brillante y tenido en buena estima por sus profesores. En esta época inicia un romance con (seudónimo) Elizabeth Kendall que duraría aproximadamente 5 años. Ella venía de un reciente divorcio y tenía una pequeña hija y veía a Ted como un excelente partido. A pesar de que conocía que él no la amaba tanto y de que ante la idea del matrimonio el externo su negativa -pues aún tenía muchas cosas por lograr antes de casarse- y aparte de todo que sospechaba que mantenía relaciones con otras mujeres, guardaba la esperanza de que cambiaría para bien y que finalmente sentaría cabeza al lado de ella y su hija. Pero nada de esto iba a ocurrir, Elizabeth Kendall desconocía de la pasada relación de Bundy con la californiana y que aún mantenían comunicación entre ellos. Del 69 al 72 todo iba en la dirección deseada, Bundy enviaba solicitudes de admisión a varias escuelas de derecho y estaba involucrado en actividades comunitarias y hasta obtuvo una condecoración de la policía de Seattle por salvar a un pequeño de 3 años de morir ahogado. Estaba involucrado con figuras importantes del partido republicano y es en un viaje de trabajo a California en 1973 que se reencuentra con su antigua novia. Al verlo queda impresionada por el enorme cambio experimentado por Bundy, y el tema del matrimonio salió a flote en varias de los encuentros amorosos que ambos sostuvieron en el verano e invierno. Ante estos cortejos la chica cayó de nuevo enamorada de Ted Bundy pero repentinamente este dio el cortón. Para Febrero de 1974 se consuma la venganza no devolviéndole ninguna llamada más a la muchacha. De hecho ella jamás volvió a saber nada de Bundy, y comienza el killing spree de la infamia: la mayoría de las víctimas de Bundy serían en lo sucesivo mujeres atractivas, blancas, de cabello negro lacio y peinado por la mitad. A pesar de que varios expertos piensan que Ted Bundy debió comenzar a asesinar desde la adolescencia, pues se especula que la desaparición en Tacoma Washington de Ann Marie Burr (8 años) pudo estar relacionada con Bundy que en ese entonces tenía 15 años, se consideran sus primeros crímenes confirmados aquellos desde el año de 1974 ya de 27 años en adelante. El 4 de Enero de 1974 entra Bundy al cuarto de Joni Lenz de 18 años estudiante de universidad y la golpea con una palanca metálica inclusive remueve una pieza de la cama de la víctima y la agrede sexualmente con la misma. Al día siguiente la mujer es encontrada en un charco de su propia sangre. Sobrevive pero con daño cerebral permanente. La siguiente fue Lynda Ann Healy 21 años, estudiante de psicología en la Universidad de Washington. El 31 de Enero de 1974 Bundy logró colarse a su dormitorio y la golpeo dejándola inconsciente. La vistió con unos jeans y una playera para luego envolverla en una sabana. Sus restos decapitados fueron hallados un año después en las montañas cercanas. La noche de su desaparición sus vecinos de cuarto nada pudieron escuchar así que nadie notó la ausencia de la muchacha hasta el día siguiente que sonó el despertador y el teléfono. Finalmente los padres se preocuparon ante la ausencia de Lynda pero la policía no fue capaz de establecer que algún grave crimen hubiera sido cometido así que no se tomaron mayores muestras ni estudios del escenario del crimen. Durante la primavera y verano de ese año, bajo similares circunstancias seguían desapareciendo jovencitas universitarias todas ellas mujeres hermosas, de cabello a los hombros lacio y de color oscuro. Igualmente su desaparición era descubierta por las mañanas cuando se ausentaban de sus labores ordinarias. Al menos 8 víctimas se contabilizaron hasta que Bundy atacó a plena luz del día. Mientras tanto la policía comenzó la investigación y los testimonios apuntaban hacia un hombre a quien se identificaba por 'Ted' que solicitaba la ayuda de jovencitas que veía pasar. Se le veía en apuros cargando libros pues traía un brazo enyesado o con un cabestrillo. Otras veces también se le vio en problemas para echar a andar su viejo VW. En otras ocasiones fue visto merodear el sitio donde habían desaparecido dos muchachas, así que la policía ya tenía varias pistas de quien podría ser el responsable de los crímenes. En Agosto de 1974 en el parque del lago Sammamish, fueron hallados los restos de dos muchachas desaparecidas en Julio pasado. Fue notable el hecho de que fueran identificadas las victimas por la escasez de pistas: mechones de cabello de diferentes colores, una quijada, dos cráneos y cinco huesos de pierna fue todo lo rescatado del parque. Se concluyó que dichos restos pertenecieron a Janice Ott y Denise Naslund, ambas desaparecidas a plena luz del día el 14 de Julio. Los últimos en ver con vida a Janice Ott fue una pareja que vieron a un hombre platicar con la muchacha, de lo cual escucharon que el sujeto, por cierto bien parecido, necesitaba ayuda para cargar su bote al carro pues tenía un brazo enyesado a lo cual la mujer accedió sin ningún problema. Denise Naslund pasaba el día con su novio y amistades cuando fue al baño del parque para no regresar jamás. Igual se apareció un hombre solicitando ayuda a un par de mujeres para cargar su bote al auto, pero estas dijeron que no podían ayudarlo, caso contrario a Naslund que no podía negarse a ayudar a un hombre con un brazo enyesado. Fue este gesto de amabilidad el que le costó la vida a la muchacha. Bundy contaba con una ventaja sobre la policía y era que su aspecto podía cambiar enormemente con solo ajustar el estilo de peinado y por dejarse o rasurarse la barba. Sus rasgos físicos lo hacían un hombre bien parecido pero que no llamaba demasiado la atención por lo que era muy difícil seguirle la pista. Así fue que cambió de residencia para seguir matando y se fue al estado de Utah, en ese lugar se despachó a la hija del sheriff local, Melissa Smith el 18 de Octubre de 1974 y días después a Laura Aimee cuyo cuerpo fue localizado en las montañas Wasatch. El cuerpo mostraba huellas de haber sido golpeado en la cabeza con la clásica cuña de metal, había sido violado y sodomizado. La policía estableció que había sido asesinada en otra parte puesto que no había señales de sangre de la víctima en lugar del hallazgo. La policía del estado comenzó una frenética búsqueda del asesino, pero la similitud en el modus operandi los hizo contactar a los oficiales de Washington con quienes conjuntamente acumularon evidencias hasta publicar un sketch con la probable apariencia del asesino. Gracias al retrato hablado sobre el asesino, una amiga cercana de Elizabeth Kendall identifica al probable asesino como Ted Bundy de quien tenía muy mala impresión, pero dejando de lado eso simplemente el parecido era innegable y así se lo hizo saber a su amiga, que irónicamente estaba al tanto de los crímenes y escribía regularmente reportes acerca del asunto. De hecho Kendall se llegó a convencer de que su novio podía ser el asesino pues muchas claves apuntaban directamente hacia él. El parecido de Ted con el sketch de la policía, el hecho de que manejaba un VW sedan como el asesino y que había visto en su departamento muletas a pesar de que él no se había lastimado nunca. Dada la situación, llamó de manera anónima a la policía sugiriendo que su actual novio pudiera tener algo que ver en las muertes y a pesar de que facilitó fotos recientes de Bundy a la policía, los testigos fallaron al tratar de hacer la correspondiente identificación. La policía desechó esa pista para enfocarse en otros reportes. Y la atención hacia Ted Bundy se disipó hasta algunos años después. Mientras tanto el asesino se confiaba mas y mas en su estrategia de pasarse de un estado a otro para evitar que la policía descubriera alguno de sus patrones y así sus intentos y avances eran cada vez mas burdos y arriesgados al grado de que las victimas no caían ya tan fácil, convirtiéndose algunas de ellas en útiles testigos que más tarde harían posible la captura de Bundy. El 8 de Noviembre de 1974 el caso dio un giro de 180 grados cuando Bundy deja escapar con vida a Carol DaRonch. Los hechos fueron así: merodeando una tienda de libros, Bundy elige como víctima a la chica de 18 años y con engaños se hace pasar por un oficial de la policía de apellido Roseland y le avienta el rollo de que alguien trató de robarse el automóvil de la chica. A fuerza de insistir logra hacerla que suba a su carro y al poco de conducir -en la dirección opuesta a la estación de policía- comienza el forcejeo entre ambos. Bundy la amenaza con una pistola y la cuña de metal. Al tratar de esposarla, falla y ella lucha por su vida. Sale del carro y a pesar de que este continúa con el ataque, ella se defiende logrando golpearlo en los genitales. De esta manera gana preciosos instantes para escapar. Afortunadamente una pareja que manejaba por el lugar alcanza a darse cuenta de la situación y la chica logra entrar al carro de ellos. Inmediatamente la llevan a la estación de la policía. La chica está en plena crisis nerviosa. Pero ese no fue el único intento que Bundy efectuaría ese día, aventándose otro más en una escuela del lugar, donde molestó constantemente a la directora del mismo, lo bueno que la mujer nunca prestó atención al sujeto por estar sumamente ocupada en sus asuntos, pero le pareció muy extraño verlo merodeando el lugar. De todos modos Debby Kent halló la muerte a manos de Ted Bundy esa noche, la muchacha había quedado de pasar por su hermano al boliche y regresar por sus papas al auditorio de la escuela, pero ni siquiera llegó al carro que permaneció en el estacionamiento sin cambio alguno. La única pista encontrada fue una pequeña llave de esposas que concordó a la perfección con las esposas usadas en el intento de secuestro de la señorita DaRonch. El círculo sobre Bundy se cerraba cada vez más. El 16 de Agosto de 1975 el VW sedán de Bundy es identificado con el implicado en el secuestro de DaRonch. Tras una semana de juicio por secuestro, Ted Bundy es sentenciado a una pena de 15 años el 1 de Marzo de 1976 en la prisión estatal de Utah Colorado. Las autoridades investigan el resto de los crímenes del indiciado. Las pruebas contra Bundy eran ya inobjetables; se le detuvo debido a que los oficiales de camino en cada condado son conocedores de todos los vecinos y ponen mucha atención en los carros que no conocen. Como existía el antecedente de un VW sedan implicado en un secuestro, fue cuestión de no mucho tiempo para que se le detuviera. En las primeras inspecciones fueron hallados la palanca de metal (arma predilecta del Bundy), esposas, cinta y otros objetos que hicieron sospechar inmediatamente del detenido. La evidencia hallada fue ligada paulatinamente a la desaparición de otras mujeres (Melissa Smith, Laura Aime y Debby Kent) y gracias a la colaboración de la directora del 'play' de la escuela que merodeaba Bundy y de Carol DaRonch la identificación de Bundy fue corroborada policialmente. La policía supo que tenía en su poder al sujeto indicado y comenzó la investigación a gran escala del hombre que ahora sabían era Theodore Robert Bundy. El otoño de 1975 la policía profundiza en la vida de Bundy mediante las declaraciones de Elizabeth Kendall, quien acude a los interrogatorios afectada y nerviosa pero aporta valiosos datos que van componiendo el rompecabezas de la existencia de su peculiar novio. Relata que los días de los asesinatos no podía determinar donde había estado su novio, no con ella por lo menos. De hecho Bundy tenía por costumbre dormir mas durante el día y las noches aprovechaba para salir. Otro dato revelador es que hacía un año este había hecho un viaje al lago Sammamish para esquiar, justo por los días en que habían desaparecido las señoritas Ott y Naslund. En cuanto a la vida sexual de la pareja, Kendall narra que Bundy era afecto al sadomasoquismo y cuando ella decidió no participar más de ello, se había puesto triste y había perdido mucho del interés hacia ella. En las siguientes sesiones le contó a la policía que notó desde los primeros días de su noviazgo que Bundy guardaba en su habitación yeso y vendas y que hasta lo que recordaba nunca se había roto ningún hueso del cuerpo. Igualmente Bundy pasaba tiempo en las montañas Taylor lugar donde varios cuerpos habían sido hallados. Una vez descubrió debajo del asiento del carro un hacha y así por el estilo detalles que se convertían en evidencia crítica. El siguiente paso fue conocer de la anterior relación de Bundy con la muchacha californiana a quien contactaron para enterarse de cómo Ted había roto relaciones de la manera más abrupta y fría. Para colmo Bundy había cargado combustible empleando tarjetas de crédito por lo que el rastreo de sitios donde había pasado lo incriminaba más y más. El 23 de Febrero de 1976 comienza el juicio contra Ted Bundy por secuestro agravado. El acusado llega a la sala confiado y dueño de sí mismo pensando que no había suficiente evidencia en contra suya. No previó el impacto que tuvo la declaración de Carol DaRonch a quien el fiscal pide identificar al hombre que la atacó. Sin dudarlo un segundo señala directamente a Bundy a la vez que estalla en llanto. El jurado al voltear para ver la reacción de Bundy lo miran clavando una helada e impasible mirada a la testigo. En su defensa diría que ni siquiera conocía a la chica, pero tampoco tenía alguna coartada del día de los hechos. Al juez le tomó el fin de semana revisar a fondo el caso y el acusado fue sentenciado el 30 de Junio a una cadena de 15 años con posibilidad de libertad condicional. En la prisión se le efectuaron las pruebas psicológicas que el juez había ordenado y los doctores determinaron que Bundy ni estaba psicótico, sexualmente desviado, ni dependiente de drogas y alcohol o que sufriera de algún daño cerebral. Pero si tenía una fuerte dependencia a las mujeres y tenía un gran temor de 'ser humillado en sus relaciones con ellas'... Estando preso en Utah, se preparaban mas procesos contra Bundy, sus problemas legales apenas comenzaban. Las pruebas periciales al VW sedan de Bundy habían tomado un poco de tiempo pero las muestras de cabello tomadas coincidían con las de Melissa Smith y de Caryn Campbell y exámenes posteriores revelaron que las marcas de las lesiones craneales podían haber sido causadas por la palanca hallada un año antes en el carro de Bundy. Entonces la policía de Colorado levanta el cargo de asesinato el 22 de Octubre de 1976. En Abril de 1977 Bundy es trasladado a la cárcel del condado Garfield para encarar este nuevo proceso. Durante los preparativos del juicio Bundy decide defenderse asimismo ante la supuesta incapacidad de sus abogados a quienes despide. Con tanto trabajo ante sí, se le permite visitar la biblioteca de la corte de Aspen. Nadie imaginaba que la verdadera estrategia era intentar escapar. Aprovechando el hecho de que no entraba a la biblioteca esposado o encadenado en una de las frecuentes visitas al lugar, Bundy logra escapar por una ventana pero al caer se lastima un tobillo, situación por la cual no puede escapar tan lejos como pretendía. La policía estableció un rápido cerco en la ciudad y se emprendió una búsqueda masiva inclusive empleando perros olfateadores. Mientras tanto el fugitivo vivía de robar aquí y allá la comida que necesitaba y pasaba el tiempo en los campamentos durmiendo inclusive en los campers abandonados. Con el mayor de los sigilos se movía pero no podía permanecer en Aspen así que cuando haya un VW con las llaves puestas lo roba, pero es capturado de nuevo cuando la policía lo identifica. Fueron varios días los que logró eludir a la policía. De ahí en adelante para visitar la biblioteca de la corte se le impone ir encadenado y esposado pero para alguien como Bundy, tan cínico y hedonista, esta forma de ser tratado no era la justa ni la merecida y siete meses después intenta escapar con gran éxito esta vez. El 30 de Diciembre trepa al techo de una de las secciones de la cárcel de ahí lograr acceder a otra parte del techo que desembocaba en el closet de un departamento vacío del penal. Espero hasta saber que nadie estaba y salió por la puerta delantera de uno de los departamentos de los custodios. Nadie se dio cuenta de la ausencia de Bundy hasta la mañana siguiente, 15 horas después de los hechos. Para ese momento ya iba camino a Chicago con destino a Florida. Para Enero de 1978 ya estaba instalado en un departamento de Tallahassee, lugar cercano a la Universidad Estatal de Florida. Disfrutando de nuevo la libertad y sabiéndose joven, inteligente y poderoso, Bundy desarrolló esa vena por robar que tan bien le iba. Empleaba su tiempo entre sus diarios paseos al campus, donde inclusive entraba a algunas clases como si fuera un alumno más y veía la televisión que había robado de algún otro lado. De hecho todo su mobiliario era producto de los robos, igual que la comida que compraba usando tarjetas de crédito robadas. Todo marchaba de maravilla excepto por el hecho de que deseaba compañía y claro, saciar sus impulsos homicidas. El 14 de Enero el edificio de la fraternidad Chi Omega estaba semivacío pues la mayoría de las ocupantes estaban de fiesta o en salones de baile aprovechando que esa noche no había toque de queda. No era extraño que las muchachas llegaran incluso a temprana hora de la mañana siguiente. A las 3 a.m. el novio de Nita Neary la dejaba a la puerta de la fraternidad y la chica nota que la puerta está abierta, siendo que ellas tenían cuidado de siempre dejar cerrada la entrada. Tan pronto entró al edificio escuchó actividad y pasos de alguien corriendo en el piso de arriba, inmediatamente el sonido se acercaba a las escaleras. Alcanza a esconderse y observa bajar y salir del edificio a un hombre que lleva una gorra tejida color azul, y en el brazo lo que parecía una carpeta envuelta en un trapo. Atinó a pensar que alguien había asaltado la fraternidad así que buscó a su compañera de habitación Nancy y sin saber que hacer fueron en busca de la encargada del edificio, pero no tardaron en toparse otra compañera llamada Karen quien tambaleaba por el pasillo herida y cubierta de sangre en la cabeza. Pronto descubrieron otra muchacha mas, gravemente herida. Aquella noche Bundy efectuó uno de sus ataques más terribles por la saña y número de víctimas: la policía encontró el cadáver de Lisa Levy a quien golpeó en la cabeza, violó y que casi de una mordida le desprende un pezón del pecho. A la postre el ataque a Lisa Levy resultaría de crucial importancia en el destino de Bundy. Además insertó en su vagina una lata de spray para pelo. Margaret Bowman falleció en por estrangulamiento, igualmente atacada mientras dormía. Los análisis forenses indicaron que no fue atacada sexualmente como Lisa Levy. Pero los golpes a su cabeza fueron tan brutales que parte de la masa encefálica estaba expuesta cuando fue hallado el cuerpo. Ninguna de las dos mujeres pudieron pelear por su vida, el ataque fue veloz y contundente. Las demás victimas no pudieron aportar ningún dato sobre el atacante, únicamente la señorita Neary fue capaz de proporcionar los mayores datos. Bundy no había terminado aún su noche, no lejos de la fraternidad atacaría a una chica mas, afortunadamente los vecinos escucharon ruidos extraños y telefonearon al departamento de la mujer; esta acción heroica le pudo salvar la vida a la chica que inmediatamente fue asistida por la policía quienes la encontraron sentada en su cama, semiinconsciente tras la golpiza recibida. A pesar de que la policía pudo recabar bastante evidencia de este último ataque como fueron cabellos de una máscara que Bundy soltó en el lugar, semen y muestras de sangre la realidad era que el criminal les era desconocido. En el estado de Florida no sabían nada de Ted Bundy. La última víctima de Ted Bundy fue la adolescente Kimberly Leach que fue secuestrada el 9 de Febrero de 1978 en Lake City. El único testigo del acontecimiento fue una amiga suya de nombre Priscila quien la vio subirse a la camioneta de un señor, pero no pudo aportar mayores datos del color o tipo de camioneta. El cuerpo de la niña fue hallado 8 semanas más tarde en Florida, dado el avanzado estado de descomposición del mismo no dio ninguna pista significativa sobre el atacante. Días antes del secuestro de Kimberly Leach un extraño en una camioneta van color blanco se acercó a una estudiante de 14 años, la chica estaba en el camino en espera de su hermano que había quedado de pasar por ella. La chica, advertida por su padre -un oficial detective- de que no debía hablar con extraños se sintió incomoda ante las preguntas y avances de Bundy. Afortunadamente el hermano llegó y ordenó a su hermana abordar el carro. Extrañado por el sujeto, el joven apunta las placas de la van y se las muestra a su padre. Una vez escuchada la historia del hombre y la van blanca, el detective James Parmenter del departamento de policía de Jacksonville decide investigar. Las placas correspondían a un hombre llamado Randall Ragen a quien Parmenter decide visitar. El señor Ragen relata que las placas de que le preguntan habían sido robadas de su vehículo y que ya había tramitado unas nuevas. Posteriormente el detective se entera de que la van que le comentan sus hijos haber visto era robada. Entonces intuye una sospecha y hace que sus hijos vean unas cuantas fotografías en la estación de policía, para su sorpresa, el sujeto que identifican es Ted Bundy. Tiempo después de haber desechado la camioneta van, Bundy roba un automóvil que si le acomoda bien, otro VW sedán. Pero le vuelve a suceder lo mismo, los oficiales localistas de la región sospechan ante la presencia de un vehículo que no les es conocido. El oficial David Lee lo ubica el 15 de Febrero a eso de las 10 p.m. Reporta las placas a la central y descubre que el carro es robado así que decide actuar. Igual que en Utah, Bundy decide huir hasta que de repente para. Para sorpresa del oficial, este se resiste a la detención y logra escapar. El oficial dispara y Bundy se deja caer, simulando haber sido herido, solamente para atacar de nuevo al oficial cuando este se acerca de nuevo. Finalmente tras una un breve forcejeo es sometido y esposado. Una vez en manos de la policía la evidencia y las pistas se acumulan velozmente contra Bundy. Inmediatamente se le carga el asesinato de la joven Leach y también se le liga a los crímenes de la fraternidad Chi Omega y es sentenciado a muerte. Dos fueron los juicios que por asesinato enfrentaría Theodore Robert Bundy, el primero comenzó el 25 de Junio de 1979 en Miami Florida en este caso la corte se centró en los crímenes contra la fraternidad Chi Omega. El segundo juicio se realizó en Orlando Florida en Enero de 1980 y fue por el homicidio de la joven Leach. Pero sería el juicio de la fraternidad el que sellaría el destino fatal de Bundy. Estos juicios eran los juicios de la década, provocaron una marejada de publicidad y expectación en toda la unión americana. Bundy era visto como la real encarnación del mal, casi el demonio en persona. Miles de pesadillas giraban en torno a la imagen de este despiadado asesino. A pesar de tener al planeta entero en su contra y con todo el peso de la evidencia encima suyo, Bundy actuó como su propio abogado y siempre confió en poder hacer que el juicio fuera lo más justo posible. El jurado estaba compuesto por una mayoría de afroamericanos. La intención era que no se cargara de prejuicios dicho jurado, pero las evidencias fueron determinantes, sobre todo en el caso de la hermandad Chi Omega, primero fue el testimonio de Nita Neary señalando a Bundy como el sujeto que alcanzó a ver salir corriendo por la puerta. El otro testimonio contundente fue aportado por un odontólogo, el Dr. Souviron mostró una serie de fotografías de la mordida en la nalga de la señorita Levy y como las marcas de la dentadura correspondían a la perfección con los dientes de Bundy. De ese modo unas fotografías ligaron a Bundy con los asesinatos de la fraternidad. El 23 de Julio tras 7 horas de deliberación, el jurado decidió que Ted Bundy era culpable. Este escuchó el veredicto sin mostrar emoción alguna. En el estado de Florida se tiene una costumbre de efectuar un juicio aparte para la sentencia, el de Bundy ocurrió el 30 de Julio, una semana después del anterior. Esta ocasión testificó e imploró por la vida de su hijo la madre de Bundy y él mismo tuvo la oportunidad de dar una buena razón para que no se le sentenciara a muerte. Entre otras cosas se dijo víctima de una farsa, de un juicio injusto y abusivo. Y que no tenía ni siquiera porque pedir clemencia por algo que no había cometido. El juez Cowart al finalizar Bundy su declaración recomendó la pena de muerte en la silla eléctrica por la muerte de Lisa Levy y Margert Bowman. El 7 de Enero de 1980 comienza el juicio por la muerte de la niña Kimberly Leach, en Orlando Florida. Esta vez Bundy decide no defenderse asimismo y quedan como sus representantes los abogados Julius Africano y Lynn Thompson. La estrategia a seguir fue apelar por causa de incapacidad mental, es decir por locura. Una ruta muy arriesgada, pero casi la única opción para un asesino como Bundy. El jurado no tuvo problemas para darle la vuelta a esta débil estrategia y de hecho Bundy perdía cada vez más el control, gastando ya sus energías simplemente en no explotar contra todo mundo. Ya no le servía de nada aparentar calma y dominio de la situación sabiendo de antemano que su destino estaba ya decidido. Y durante el juicio sorprendió a todo mundo cuando anuncio su matrimonio con Carole Ann Boone, antigua compañera suya de trabajo. Gracias a una argucia legal del estado de Florida era posible sellar un matrimonio en el estrado y estando en juramento declarando ante el juez. Así que al testificar la señorita Boone, ambos aprovechan para legalmente quedar en matrimonio. Bundy pasa su luna de miel en el paredón de condenados a muerte de la cárcel Raiford. Pero no se iba a dar por vencido fácilmente y en 1982 contrató nuevos abogados para fabricar una apelación contra la sentencia de los homicidios de la fraternidad Chi Omega, pero la maniobra fue desechada por la corte. Luego en 1985 contrató nuevo abogado ahora para apelar la sentencia por el homicidio de Kimberly Leach pero de nuevo fue negada la moción. La lucha continuaría hasta 1986 en que pelearía de nuevo la pena de muerte que pesaba sobre si sin mejor éxito que las anteriores apelaciones. La ejecución de Ted Bundy fue programada para el 4 de Marzo de 1986 pero gracias a las diligencias de su abogada Polly Nelson, el día fatal fue posponiéndose hasta que finalmente la suprema corte de justicia de los Estados Unidos denegó la última prórroga el 17 de Enero de 1989. Echada la suerte de Bundy, cuando ya no podía cambiar su situación jurídica, adopta la decisión de confesar mas crímenes al Dr. Bob Keppel jefe de investigadores del departamento de justicia del estado de Washington. Keppel y Bundy habían ya trabajado conjuntamente cuando este último se ofreció para ayudar en la investigación acerca del asesino serial llamado en este entonces 'The Green River killer' criminal que tuvo en jaque a la policía por más de 20 años. Keppel asiste a las sesiones con Bundy armado únicamente de una grabadora para conservar los testimonios del asesino. Así el mundo se enteraría que Bundy conservaba por algún tiempo en su casa y en algunos casos, las cabezas de las victimas como trofeos y de que también practicaba necrofilia. La conducta de Bundy fue catalogada como de extrema perversión y compulsión necrofílica. Los analistas estiman que el número de víctimas podría fácilmente rondar las 100 mujeres, muy lejos de los conteos oficiales de alrededor de 36. El 24 de Enero de 1989 a las 7 AM con 4 minutos Theodore Robert Bundy es ejecutado en la silla eléctrica. Según se reporta, tuvieron que sacar a Bundy de su celda por la fuerza. Afuera de la cárcel numerosas personas esperaban la noticia y cuando el vocero de la institución declara la muerte de Bundy se escuchan vítores y aplausos incluso hasta fuegos artificiales son lanzados. Momentos después sale una carroza funeraria camino al crematorio. Al pasar la multitud aplaude, la horrible pesadilla había finalizado. A pesar de todo, todavía se le cargaría a la cuenta de Bundy un crimen más que tomo 28 años para esclarecerse. Katherine Devine fue vista por última vez el 25 de Noviembre de 1973 pidiendo aventón, para ser descubierto su cadáver el 6 de Diciembre de ese mismo año por una pareja en el parque McKenny del estado de Washington. Los forenses dicen que poco después de ser vista por última vez, Kathy Devine encuentra a la muerte, estrangulada, sodomizada y con la garganta rebanada. La mayoría de los enterados del crimen creía que Bundy había sido responsable pero en ese tiempo las autoridades culparon a un sujeto de nombre William E. Cosden Jr. quien actualmente purga condena por violación a 48 años. Felizmente el caso nunca fue cerrado y en el año 2001 gracias a exhaustivas pruebas de ADN el caso queda resuelto.