Acercándome a esa luz pude leer que era la felicidad tragada por el sufrimiento.
Sólo pudo preguntar donde se encontraba y le respondieron:
- Estás en lo efímero.
Dentro de la felicidad se encontraba otra luz roja que jamás dejaba de brillar, sólo cambiaba de rojo intenso a un rojo más apagado. Supo que se encontraba ante el amor que se mezclaba con la pasión.
Esa luz nunca se apagaba y quiso saber por qué. - Porque el amor es eterno aunque cambie de apariencia.
Quiso saber donde se encontraban la felicidad, el sufrimiento, el amor y lo efímero y se dio cuenta que vivía en el infinito...

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