25 mar 2012

Condesa Bathory



La condesa Bathory nació en 1650 en Transilvania, en una de las familias muy rica e influyente. Recibió una cuidada educación, especialmente para una mujer y para esa época: Erzébet dominaba el Húngaro, Latín y Alemán, mientras que la mayoría de los nobles húngaros de entonces apenas si sabían escribir. A los 16 años fue casada con Ferenc Nadasdy, miembro de una familia también prestigiosa, pero menos adinerada e influyente que la Bathory. Erzébet eligió conservar su nombre aún despues de casada. En su lugar, Ferenc sumó Bathory al suyo.

La joven condesa administró su castillo con una disciplina de hierro, y sus castigos eran brutales, por decir poco. Golpear a las sirvientas con un pesado mazo era de los más leves; otras veces les picaba con agujas debajo de las uñas o las arrastraba a la nieve, donde les echaba agua y abandonaba a que se congelen. A medida que las torturas se fueron sofisticando y agravando, estableció una cámara de torturas en su castillo, y, cuando no era ella quien torturaba, sentada en su trono, observaba como lo hacían su sirvientas más cercanas.

La condesa prosiguió sus abusos y asesinatos durante años, especialmente luego de la muerte de su esposo, y de su amiga Darvulia. Esta última, aparentemente amante de Erzébet, participaba activamente en las torturas, e incluso enseñó a la condesa nuevas técnicas. Pero también cuidaba que las víctimas fueran siempre sirvientas y campesinas, a quienes en esa época un noble podía tratar como a un objeto, que se puede destruir a voluntad. Tras su muerte, Erzébet perdió toda precaución, y comenzó también a raptar y torturar a jóvenes nobles.
Sus actividades no podían seguir ignoradas, y, sumadas a razones políticas, llevaron a que fuera arrestada y llevada a juicio en 1611. Erzébet y sus sirvientas fueron encontradas culpables; dos de ellas fueron torturadas y quemadas, otra decapitada. La condesa escapó la pena de muerte gracias a su rango, pero fué emparedada en su propia cámara de tortura, donde murió tres años más tarde.

5 comentarios:

LORD SHADOW dijo...

MENUDA CONDESA,,, SOLÍA BAÑARSE EN LA SANGRE DE SUS VICTIMAS PARA PERMANECER JOVEN,,, O AL MENOS ESO CREÍA ELLA.
Y SI NO ES PORQUE ALGUNAS DE SUS VICTIMAS ERAN JOVENCITAS DE LA NOBLEZA,,, JAMAS HABRÍA SIDO APRESADA.
QUE CRUEL MUJER....

UNA HISTORIA MUY REAL,,, UN PLACER RECORDARLA.

BESOS.

Dawa dijo...

¡¡Niñaaa!!.

Hacía mil siglos que no me pasaba por aquí, perdón, perdón y miles de perdones más, pero es que no me salía nada de tú blog en el mío!!¡¡, no me avisaba de que actualizabas ni nada por el estilo :S u.u

¡Lo Siento Muchísimo!


Espero qe estes bien

¡Besos preciosa!.

=^.^=

Anónimo dijo...

Sí, interesante historia...llena de muchas cosas oscuras...interesante como siempre, niña, besos y abrazos

Mi Colección de Chabel dijo...

Ufff... qué fuerte!!!

Iris Vivaldi Onasis dijo...

Que sanguinaria de verdad!

Me alegro de verte otra vez por aquí.

Besoss!

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