Esta vez viajaremos por una cicatriz y lo haremos siguiendo el ritmo de un corazón que retumba para abrirnos los ojos: el corazón de Arlene.
La cicatriz sobre la que caminaremos, no es una cualquiera. Se trata de un pecho masectomizado. Una herida cerrada al borde de un precipicio. Una amputación causada por una terrible enfermedad, que deja un vacío doloroso y profundo. Por eso, Arlene, la muñeca masectomizada, se convierte en la cicerone indicada para acompañarnos y mostrarnos el submundo del dolor, ese al que la mayoría de veces no osamos mirar a la cara.
Influenciada por el universo Dollfie (muñecas extremadamente personalizadas), el personaje de Arlene viaja por el dolor y decadencia de la sociedad actual, convirtiendo, “El corazón de Arlene” en una historia onírica que mezcla hipersensibilidad narrativa con denuncia social.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
El tiempo hace y deshace lo que quieras hacer...
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.